¿Qué hay tras las películas de Harry Potter?

Ernesto Cuadra*

Lo oculto ha venido a ser más popular que nunca antes, y justamente más peligroso. Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo. Colosenses 2:8

El cristianismo está afrontando el más grave desafío de su historia, una serie de poderosos y crecientes engaños que están sutilmente cambiando interpretaciones bíblicas y minando la fe de millones de personas. Harry Potter es el nuevo joven que aparece como héroe de saco y corbata, y un ídolo de jóvenes alrededor del mundo. Este pobre niño huérfano amable con sus amigos, y con voluntad de confrontar el mal, está halagando a millones incontablemente. Pero, ¿qué hace a este pobre niño de 11 años venir a ser un héroe?

Harry tiene “poderes mágicos”. Él lo descubre mientras habla a una Serpiente (reminiscente historia de Adán y Eva). Harry es una víctima áspera de los parientes, y la audiencia simpatiza rápidamente con él.

Inmediatamente es invitado a la escuela para brujos y brujas. El espíritu del mundo y el fenómeno supernatural permean en las mayores escenas de la película, y son las mentiras el problema.

Las mentes de los jóvenes son totalmente dominadas por personajes por quienes ellos tienen simpatías, admiración, interés, y amistad. Y en estas historias los niños son introducidos a los conceptos de magia.

¿Qué será el sueño ahora de estos niños después de ver la magia de brujos y brujas de lo últimos de la Warner Brother?

Las mentes de los niños son como las esponjas. Y al igual que las esponjas, los niños no tienen la capacidad de discernir lo que es bueno y lo que es malo. Los niños, cuando se les introduce en el espiritismo y brujería están inhabilitados para diferenciar lo correcto de lo incorrecto. Esto se ha demostrado ampliamente.

Historias y películas de fantasías poseen mucho potencial peligroso para los niños. Ellos pueden crear interés en las cosas ocultas tales como la güija, cartas de tarot, bola de cristal, deletreo mágico o tener interés en la brujería, hechicería, o el demonismo. Muchos terribles actos han sido cometidos por niños con interés demoníaco.

Estos jóvenes no comenzaron matando gentes, ellos comenzaron curioseando en el ocultismo, el mismo tipo de curiosidad que los lectores y videntes de Harry Potter.

La debilidad e ineptitud de los adultos es un segundo tema presentada por la película. Un joven de 11 años triunfa contra un villano adulto miserable, cuando los otros adultos no pueden. En la película los niños son presentados como los héroes, y los adultos como inefectivos. Los niños deben tener la imagen de ver en los adultos como los proveedores y protectores, sin embargo la película quiebra la imagen de los adultos.

Otro problema es la historia de fantasía, que cree que todo mal es ficción. Mientras el mundo mágico de Harry es imaginario el mal es real y puede destruir las vidas de las personas.

Introducir a los niños en historias centradas alrededor de temas de hechicerías y adivinación es ir contra la palabra de Dios, y es incorrecto. Los padres deben tener cuidado de los niños, guiándolos, protegiéndolos de los puntos de vistas del mundo, haciéndoles ver lo malo y lo bueno. Hay que decir ¡no! a Harry Potter, y enseñar a sus hijos lo bueno y lo malo de acuerdo a los valores espirituales de la Biblia. Una Nicaragua mejor comienza con cada uno mismo.

* El autor es candidato a un doctorado (Ph.D) en teología, escatología y apologética bíblica.
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Editorial
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