La imagen del ex director general de Ingresos y ex viceministro de Hacienda y Crédito Público, Byron Jerez Solís, completamente abatido al escuchar —el viernes recién pasado— el veredicto condenatorio del tribunal de jurados que lo juzgó en uno de los ocho procesos por corrupción incoados contra él, movió a compasión a muchos nicaragüenses que pudieron presenciar ese momento histórico por medio de la televisión.
Pero es muy bueno que los nicaragüenses —a pesar de todo lo que han perdido por culpa de la codicia, el abuso y la corrupción de la mayor parte de los políticos gobernantes— conserven sus sentimientos de compasión, piedad, solidaridad y otros que constituyen el lado bueno de la compleja y misteriosa naturaleza humana.
En realidad, lo peor que le puede pasar a una persona y a un pueblo es perder los valores, principios y sentimientos bondadosos, pues no obstante que la ideología comunista que mucho ha penetrado en Nicaragua desprecia “la compasión (porque) es la limosna de los pobres de espíritu”, según escribió Máximo Gorki (El reloj), para los cristianos, que constituyen la gran mayoría de la población, son “bienaventurados los compasivos porque ellos obtendrán misericordia” (Mateo,5,7).
Pero la condena a Byron Jerez es un asunto de justicia, no de sentimentalismos ni de ética religiosa. Y no se trata de buscar venganza de quien causó daños graves al pueblo con los delitos de corrupción que los jueces le han comprobado y ahora un tribunal de jurados corroboró en uno de los casos. De lo que se trata es de que el sentido de la justicia radica en que quien delinque debe pagar por el daño que causó, y sentir el castigo que la sociedad le impone de acuerdo con la ley y las garantías del debido proceso.
Por cierto que los delitos de corrupción que cometió Jerez cuando estaba en el poder son tan evidentes e innegables, que hasta unos jurados señalados de pertenecer a su propio partido tuvieron que reconocer las abrumadoras e innegables evidencias y dictar el veredicto condenatorio. De manera que si los delitos de corrupción por los que se acusó a Byron Jerez fueron comprobados por los jueces, y un tribunal de jurados confirma su culpabilidad por lo menos en el primero de los casos por los que debe ser juzgado, lo lógico, justo y necesario es que pague la pena que corresponde de conformidad con la legislación penal nicaragüense.
Además, quienes cometen delitos de corrupción al amparo del poder, y todos los llamados “delincuentes de cuello blanco” o de saco y corbata, deben ser castigados de modo más severo que los demás, porque tienen un elevado nivel socioeconómico, porque la sociedad cree tanto en ellos que les confía caudales públicos, porque ellos ostentan grados profesionales y conocimientos técnicos que les facilitan cometer sus acciones fraudulentas y apropiarse de lo que no les pertenece y que más bien están obligados a cuidar.
El funcionario público corrupto lesiona la confianza de los ciudadanos y de toda la sociedad, abusa de la indefensión de su víctima que es todo el pueblo, se aprovecha del desconocimiento de la gente común y corriente de las leyes y de sus propios derechos y garantías, y en fin, tiene a su disposición todas las ventajas para cometer fácilmente sus delitos, lo que sin duda es un agravante que debe ser tomado en cuenta por los jurados y jueces a la hora de dictar sus veredictos y sentencias.
De manera que para hacer justicia y salvaguardar los intereses de la sociedad y las personas, hay que dejar a un lado el sentimiento de compasión que inevitablemente provoca una persona abatida por un veredicto condenatorio que lo priva por mucho tiempo del bien más preciado de los seres humanos, que es la libertad individual.
Ojalá que esta experiencia pudiera servir para que los funcionarios públicos actuales y quienes lo van a ser en el futuro, comprendan que tienen la obligación de ser íntegros a carta cabal; y que si abusan del poder para su enriquecimiento personal o para lo que sea, tendrán que sufrir la humillación de la vindicta pública y el abatimiento por la pérdida de la libertad y del honor.