Eduardo Marenco [email protected]
Los narcotraficantes actúan de varias maneras a lo largo de los 2,560 kilómetros de fronteras y costas nicaragüenses. En su ruta hacia México y Estados Unidos, estudian las áreas “sin gobierno” donde pueden llevar a cabo el trasiego de drogas reclutando a pobladores locales que ayudan a “embuzonar” y a trasladar los cargamentos de drogas. Poseen gran cantidad de dinero y tecnología de punta: avionetas y lanchas dotadas de teléfonos satelitales, celulares, radios de alta potencia y equipos de posicionamiento geográfico (Gps).
En general, los narcotraficantes que actúan en Nicaragua, son de origen colombiano, hondureño, dominicano y beliceño, según un análisis del Ejército. Reclutan a sus colaboradores entre dueños de embarcaciones, desempleados pobres y dividen la tarea en dos grupos: unos se encargan de transportar la droga en alta mar utilizando embarcaciones de mediano calado o caso contrario, aseguran el traslado de la droga hacia sectores costeros, bajo protección de hombres armados.
RECIBEN Y ALMACENAN
Un segundo grupo recibe y almacena de forma enmascarada el cargamento de drogas, utilizando empresas de fachadas generalmente bajo el concepto de “sociedades anónimas” que se dedican al comercio de mariscos, venta de repuestos a embarcaciones y acopio de chatarra marítima con destino a Estados Unidos, según un análisis de inteligencia militar.
En ocasiones se da intercambio de drogas en alta mar, desde barcos a lanchas rápidas que embuzonan temporalmente la droga para devolverla cuando el peligro ha pasado. En otras ocasiones se arroja droga a sitios previamente señalizados con boyas, donde se embuzona igualmente para luego ser trasladada a tierra firme.
Un tercer método es acercarse al litoral, enterrar las drogas en la playa, colocar señales, y los “comunitarios” de la zona ocultan las drogas en otro lugar, para luego entregarlas a sus “dueños”.
De la misma manera, los narcotraficantes envían cargamentos menores por una ruta, para proteger el cargamento mayor en otra ruta simultánea. Emplean embarcaciones de alta velocidad para transportar hasta 1.2 toneladas de cocaína a la vez. Y durante el día suelen esconderse en emplazamientos remotos (bahías, puertos, o cayos), o realizan operaciones de “Lona Azul”, que consiste en cubrir la embarcación con una lona azul, desplazándose lentamente, o bien permanecen inmóviles en el mar.
ÁREAS DE OPERACIONES
Las principales áreas de operaciones de narcotraficantes, donde es débil la presencia del Estado, son: Cayos Mískitos, Sandy Bay, Busmuna Tara, Cabo Viejo, San Juan de Nicaragua, Puerto Cabezas, Bluefields, Puerto El Rama, Río Escondido y Laguna de Perlas.
Los puntos de embuzonamiento son: Cayos Mískitos, Cayo Man o War, Cabo Viejo, Monkey Point, Barra Punta Gorda, Prinzapolka, Barra Río Maíz, Playa Cangrejera y Tasbapauni.
PUNTOS DE REABASTECIMIENTO
Igualmente, hay puntos de reabastecimiento: los Cayos Mískitos, barcos pesqueros colombianos y nicaragüenses que faenan en el Meridiano 82 grados oeste, Corn Island, San Andrés y cayos adyacentes, así como otros puntos clandestinos.
También hay rutas aéreas (descritas en el mapa): desde San Andrés, avionetas o helicópteros trasiegan drogas ingresando por San Juan del Norte, atravesando el río San Juan, el lago Cocibolca hasta salir hacia el norte por el Golfo de Fonseca. Una segunda ruta va desde San Andrés hacia los Cayos Mískitos y luego hacia Honduras.