Lillyam Alvarado M. [email protected]
Una de las grandes luchas del periodismo nacional en los últimos años ha sido desenmascarar la corrupción a todos los niveles, y el reto más importante fue demostrarlo.
Sin un periodismo eficaz, el presidente Enrique Bolaños difícilmente habría alcanzado uno de sus principales logros, y quizá el único reconocido por la opinión pública, en lo que han sido sus primeros años de gobierno.
Ese es el rol de los periodistas, cuya obligación es velar por el interés común. Pero los periodistas no pueden ser “candil de la calle y oscuridad de su casa”.
Los periodistas también deben velar por sus propios intereses y el de sus familias, defendiendo el único bien material que la mayoría tiene: una vivienda. Logro que fue posible gracias al trabajo de colegas que se entregaron por completo al proyecto de la Colonia del Periodista, y que obtuvieron la donación de los terrenos y un préstamo especial del Gobierno de Venezuela.
Otro de los frutos del periodismo ha sido la dignificación del gremio. Por eso no se está pidiendo que se condone una deuda, se exige que se cobre lo justo por cada vivienda.
Al igual que en el Estado, en el proyecto de construcción de la Colonia del Periodista hubo corrupción. Así lo demuestra un informe de la Contraloría General de la República.
La auditoría señala que el arquitecto Roberto Sansón Argüello fue contratado directamente, primero para que administrara los fondos del proyecto de construcción de la Colonia del Periodista, posteriormente como consultor para la elaboración del diseño de la urbanización, sin que se solicitaran otras cotizaciones; y por último, para que supervisara el proyecto, incumpliéndose con lo establecido en la Ley de Contrataciones Administrativas del Estado y su Reglamento General.
Señala también que en el aspecto de contabilidad no se logran justificar 144 mil 280 dólares con 58 centavos, lo que afecta la cuenta de inventario de materiales utilizados para las viviendas.
La Contraloría General de la República, actuando de conformidad con el artículo 31 de su Ley Orgánica, contrató especialistas en ingeniería y construcción para conocer el costo de las viviendas y la calidad de las mismas. “Las conclusiones de estos exámenes físicos de los peritos especialistas externos, manifiestan que los costos de construcción tienen una sobrevaloración”.
En ese informe uno de los contratistas considera que una vivienda de 60 metros cuadrados tiene un costo de ocho mil 665 dólares con 98 centavos, y la de 45 metros, seis mil 716 dólares con 40 centavos. Por supuesto, estos costos incluyen materiales de excelente calidad y un buen diseño de la vivienda. Actualmente el costo que se está pagando es de 16 mil 559 dólares, por las primeras, y 11 mil 500 dólares, por las segundas.
La Asamblea Nacional, luego de analizar y constatar que las viviendas están construidas con materiales de mala calidad y que fueron sobrevaloradas, aprobó una ley que viene a revalorar justamente las viviendas, siendo la primera vez que un organismo del Estado hace justicia a los periodistas.
Facundo Cabral, en una de sus canciones, dice que una vez le presentó su madre al presidente argentino y éste le dijo: “¡Qué gusto de conocerla Sara! ¿En qué puedo ayudarla?” Ella le contestó: “Con que no me joda es suficiente”.
Los periodistas de Nicaragua no quieren que el ingeniero Bolaños les regale nada, con que les cobre el costo real (de las viviendas), es suficiente.
La autora es periodista, habitante de la Colonia del Periodista.