- Familia sospecha que hubo mano criminal
Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL / TRIÁNGULO [email protected]
Maritza Mendoza González, de tan sólo dos meses de edad, murió quemada dentro de su casa de habitación que fue consumida por las llamas antes de que pudieran rescatarla.
El hecho se produjo en la Cooperativa de Susún, municipio de Rosita, Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN). Olga González, madre de Maritza, relata que la noche del miércoles 19 de marzo conversaba con su abuelo, Cruz González, cuando recibieron la visita de sus primos Felipe, Catalino y Noel González Sánchez, que llegaron de la vecina comunidad San José de Kukalaya.
“Nos bajamos a conversar a la planta baja (la casa era de dos pisos, construidos con madera), de repente vimos un fogonazo y escuchamos el eco de una explosión. Inmediatamente subimos a buscar a Maritza que dormía en la planta alta, pero ya estaba chamuscada”, señaló Olga González.
LLAMAS CONSUMEN LA VIVIENDA
La casa se quemó totalmente sin que los vecinos que acudieron pudieran hacer algo para controlar el fuego.
El señor Cruz González manifestó que por la rapidez con que se extendió el incendio, sospecha que alguien le prendió fuego a su casa. “No me explico cómo apareció el siniestro en el segundo piso, porque no había candiles ni veladoras encendidas”, comentó don Cruz González.
Felipe, Catalino y Noel González se encuentran retenidos en la sección de Policía de Rosita, mientras se investiga el caso; aunque rechazaron cualquier implicación en un potencial incendio provocado. “No teníamos motivos, además, somos de la misma familia”, indicó Felipe González.
Una guardia operativa de la Policía de Rosita se movilizó a la cooperativa de Susún para investigar las causas del incendio donde pereció la pequeña.