Fabián [email protected]
¡ES UNA NIÑA!
La discusión se ha reducido a aborto o no aborto. Es una simpleza cruel. Aclaremos. No se trata de una mujer que se practica el aborto, ni siquiera de una mujer violada que aborta, sino de una niña violada que resultó embarazada. Déjenme darles un ejemplo extremo para exponer mi punto: si por esas aberraciones de la naturaleza, una niña de tres años, que han sido violadas a esa edad, resultara embarazada, ¿también le exigiríamos que tenga ese hijo en defensa de la vida? No. Es que no se trata de abortar o no abortar, sino de la imposibilidad de condenar a una niña que sea madre a esa edad.
TIEMPO EN CONTRA
Antes de condenar a esta niña o su familia, preguntémonos, ¿qué opciones les dejaron? Que el aborto se hizo de forma clandestina. ¿Podía hacerse de otra forma? Que lo hicieron precipitadamente. ¿Cuánto tiempo faltaba para que el cuerpo de la niña comenzara a colapsar? Que no se espero una posición científica definitiva del Minsa. Todos sabemos que el Minsa jugó al silencio y la ambigüedad, esperando que todo fuese demasiado tarde. ¿Y científica? ¿El Minsa iba a desafiar la iglesia católica? Olvídense.
SOLIDARIDAD
No soy antiabortista ni proabortista. Sólo que como humano primero, y como nicaragüense después, siento una gran tristeza por lo que pasó y una indignación muy fuerte por lo que sigue pasando. También siento una fuerte solidaridad con la familia. Por que yo soy padre. Y como padre, mi hija estará siempre primero. Por sobre la ley, incluso. Y por sobre aquellos que en nombre de Dios condenan a los que no piensan como ellos.
DOLOROSO
Tampoco puedo aplaudir que no se le haya dado oportunidad de vivir a esa vida que venía. Pero, vuelvo a ponerme como padre, si hay que escoger, escojo a mi hija. Es como cuando nacen dos cuerpos unidos por órganos únicos, y con dolor del alma los padres y los médicos deben decidir quién vive y quién muere.
EXCOMUNIÓN
No entiendo como la iglesia católica se plantea la excomunión de quienes, a criterio de sus dirigentes, han cometido un asesinato. Discúlpenme, pero yo jamás vi a la iglesia católica planteándose la excomunión de Somoza, por ejemplo. ¿O es que vamos a dudar que fue un asesino? ¿O es que matar a miles no cuenta en la lista de pecados?
PREHISTORIA
En los cinco meses que llevo estudiando en España pocas noticias han publicado aquí los medios sobre Nicaragua. Pero la niña embarazada fue titulares de primera plana en todos los medios, y ni nuestros terribles niveles de pobreza, ni la corrupción, ni el canibalismo político que existe en nuestro país, han espantado tanto a la opinión pública española como el debate que se vive en Nicaragua, que nos coloca de regreso a la edad media. Y tengo que explicar, una y otra vez, que no son muchos los nicaragüenses que salen con antorchas y capuchas pidiendo hogueras contra los infieles. Que no son tantos, les digo, pero gritan fuerte.