Urgen Zonas Francas Agro-industriales

Willy Rivas [email protected]

Desgraciadamente los nicaragüenses, a través de nuestra historia, han puesto la política delante de la economía. Es hora que hagan un giro de 180 grados y antepongan la economía a la política, que es lo que generará trabajo y bienestar a las familias nicaragüenses.

Muchas instituciones internacionales, gobiernos, economistas, han estado utilizando la frase “Debemos combatir la pobreza”, sin dar en el momento preciso la explicación e interpretación a dicha locución.

También se escucha de la necesidad que hay de “organizar y enderezar las finanzas públicas”, así como el populismo y sofisma de algunos diputados de la Asamblea; indicando, en discursos parlamentarios, la necesidad de crear mayores impuestos a los productos de las empresas (Fiscales) con la única finalidad de incrementar salarios en el sector público. Inaudito… Increíble… “cosas veredes Sancho amigo”.

Poco o nada se oye de la necesidad de estructurar para Nicaragua, con seriedad (no política), una economía y unas finanzas públicas cuya dirección sea la explotación de la tierra y la exportación de productos terminados con valor agregado.

También se escucha muy a menudo hablar de la importancia de la Educación, pero nadie propone la necesidad de lograr de las universidades profesionales y técnicos con carreras que necesita la economía como fuerza laboral. Pareciera que el 6 por ciento que el Gobierno entrega a las universidades, no está siendo eficientemente administrado. Es hora que se conozca cómo y en qué se invierten los impuestos en la enseñanza superior.

Los países más desarrollados y de más alto nivel pib/percápita, son naciones que han destinado, para sus habitantes, importantes recursos a la Educación Técnica y Universitaria para obtener como resultado profesionales destinados a formar la fuerza laboral capaces de explotar en forma ordenada los recursos económicos de mayor fortaleza en su país, lo que ha permitido a estos pueblos eliminar la miseria y combatir fuertemente la pobreza.

El año pasado el Gobierno, pensando en explotar la capacidad agrícola/ganadera etc. del país, lanzó su estrategia económica de competitividad basándose en la teoría del profesor de Harvard, el Dr. Michael Porter de desarrollar a Nicaragua vía la promoción de “closters” sin embargo, si los productores no tienen la capacidad de darle valor agregado a la producción dentro de esta nueva estructura, no tendrán un desarrollo integral y seguirán exportando materia prima sin valor agregado.

El Gobierno actual de Nicaragua podría jugar un papel trascendental en el cambio económico/social de esta nación, combinando los “closters” del doctor Porter con Zonas Francas Agro-industriales, de esta manera estarían dando valores agregados a los productos de la tierra para su exportación y posiblemente, montando la plataforma para erradicar la miseria, disminuir la pobreza y fomentar la inmigración de las personas de la ciudad al campo.

En términos simples: Si se tiene la tierra, la mano de obra y la materia prima, sólo se requeriría de la estructura legal para armar el “muñeco” (Zonas Francas) y echar andar la rueda de la producción en contraposición de las zonas francas de maquilado, donde hay que importar todo, exceptuando la mano de obra.

Aquí se puede ocupar la frase del Rey de Francia Luis XVI cuando se tomaron la Bastilla (14 de julio 1789):

“¿Es una Revuelta? – No, señor es una Revolución”.

El autor es ex – presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua.  

Editorial
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