Ya es demasiado el escándalo en el caso de “Rosa”

Claudia Salame [email protected]

Desde que me enteré de lo ocurrido en Costa Rica a la niña de nueve años “Rosa”, me impactó mucho. Al inicio (y esto ya se ha dicho muchas veces pero parece que no entendemos) se enfrascó en una discusión la cual no tuvo como prioridad la niña. En este momento, en que el aborto ya fue practicado, ahora siguen las discusiones.

Y aunque en lo personal no estoy a favor del aborto creo que la situación de esta niña lo ameritaba un 100 por ciento. Ya es demasiado el escándalo que se ha hecho y que se sigue haciendo. Es necesario que la dejen en paz. Se han preocupado más sobre el dilema de si se tomó la decisión correcta o no, pero nadie está tan preocupado porque se castigue al monstruo que la violó y evitar que vuelva a ocurrir una situación trágica como la de “Rosa”. En mi opinión se hizo lo mejor para la niña, aunque tardaron demasiado.

Al Fiscal General de la República Julio Centeno (se nota que no tiene mucho trabajo para andar investigando si un aborto a una bebé de nueve años es terapéutico o no) le pregunto si alguna vez ha investigado ¿cuántos abortos se producen al año? ¿Y de esos abortos cuáles han sido penalizados? Como si no hubieran suficientes problemas en el país. Es mayor el trauma que le están causando a la familia con este escándalo, pareciera que no fue bastante que le violaran a su pequeña hija de nueve años y quedara embarazada. ¿No es suficiente dolor?

La sección de Opinión de LA PRENSA del domingo 23 del corriente año estaba dedicada en contra del aborto cuando debería haber una diferencia de opiniones. Hasta la caricatura de Manuel Guillén, el cual representa el aborto terapéutico como un pétalo arrancado a una flor, por favor. Ese pétalo fue arrancado por el violador, y si sigue este escándalo todos serán parte de que esa flor quede deshojada.

No faltaba más la participación del Cardenal Miguel Obando (el cual debería andar más preocupado por rescatar el alma de los descarriados que en política, pero bueno al fin y al cabo todos también arreglarán cuentas con Dios que es el único justo) que ha dicho que hay que excomulgar a los médicos y demás personas involucradas. Estoy de acuerdo con la Sra. Violeta Delgado, la cual tiene toda la razón y repito la misma pregunta ¿Por qué no excomulga al violador?

Para terminar, les hago un llamado de conciencia a todas esas personas que insisten en continuar la polémica, en vez de estar perdiendo tiempo discutiendo si el aborto fue terapéutico o no, preocúpense por cómo castigar a tantos pederastas que andan molestando a los niños y niñas. Dejen a “Rosa”en paz, ya suficiente le ha tocado vivir en sus pocos años de vida. Y le recomiendo a los padres que lo mejor en estos momentos es que “Rosa” esté en otro ambiente lejos de todo esto.

La autora es licenciada en Ciencias Políticas, Economía y Relaciones Internacionales.  

Editorial
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