Alfonso Dávila Barbosa*
Justamente merecen mucho reconocimiento nuestros viejos historiadores Ayón, Gámez, Salvatierra, Ortega Arancibia y nuestro querido y admirado Jerónimo Pérez.
Recordemos con el pensamiento en alto que don Jerónimo nació en Masaya el día 30 de septiembre de 1828 y murió el día 14 de octubre de 1884 en la ciudad que lo vio nacer. No cabe duda que don Jerónimo Pérez tiene 2 aspectos sobresalientes en su vida; la política a la que se entregó con buen entusiasmo y buena fe, y ser protagonista de muchas realidades históricas que le facilitaron escribir sin pasión alguna la historia de Nicaragua que son “vivos recuerdos, emotivos y muy singulares”.
Se recuerda también que Pérez fundó en Masaya el periódico quincenal “La Tertulia”, que según don Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, tal quincenario “es en realidad y debe tenerse como una revista histórica”.
El objeto de este artículo es resaltar el valor político del General don Fruto Chamorro, su manejo del gobierno y su trato con los adversarios, que lo colocan en sitio de honor como un patriota de prestigio. Chamorro despunta como personaje histórico en las obras históricas completas de don Jerónimo Pérez y así conocemos que Chamorro ocupa la primera magistratura de Nicaragua en 1853, y logra iniciado su período el respaldo del clero que tiene como cabeza visible al Obispo Dr. Jorge Viteri.
Un breve retrato de don Fruto es que era “de muy pequeña pero fuerte estatura, color bronceado, boca protuberante y risueña, ojos vivos, frente despejada y convexa, de valor extralimitado y muy firme de sus decisiones”. En su discurso de toma de posesión se ha señalado que causó mucho malestar entre sus adversarios políticos.
Y Chamorro dijo: “Voy a prevenir los males antes que remediarlos” y que el bien del Estado sería el norte de su conducta; “soy director del Estado y en tal concepto procuraré con el poder que tengo en mis manos evitar que el pueblo nicaragüense no sienta los estragos de los adversarios perturbadores del orden”.
“Evitaré las contradicciones políticas y puedo asegurar que será siempre mi guía en los casos ocurrentes, el bien del Estado tal como yo lo entienda o me lo hagan entender las personas de instrucción o capacidades de cualquier fe política que quieran auxiliarme con sus luces”.
Quiero destacar “un bello gesto del General Chamorro” que cuando ordenó la captura de algunos adversarios políticos de su gobierno a la cabeza el Gral. Máximo Jerez y don Francisco Castellón, también fue muy claro y transparente procurando respeto a los ciudadanos.
Sus adversarios capturados, fueron encarcelados en Managua los que fueron habidos entre ellos Jerez, José María Valle, Francisco Díaz y Manuel Cisneros.
Durante las investigaciones procesales a los capturados y los no habidos se presentó un caso muy particular que significó un acto muy sublime y muy sentido de parte de don Fruto Chamorro, pues el Dr. Jerez desde la prisión solicitó a don Fruto escribir unas páginas para explicar a la opinión pública los motivos que hicieron posible su detención, Chamorro “mandó que a tal prisionero se le suministrase lo necesario y en la imprenta del gobierno se publicase y Jerez escribió un folleto muy duro y muy grosero en contra de Chamorro”.
A pesar de esto, a Jerez se le condenó a una pena leve y se le envió confinado al Distrito de Acoyapa.
En las Fiestas Patrias recordemos con fervor y honor al general Estrada, al sargento Castro, a los historiadores de Nicaragua y demás patriotas que lucharon por una Nicaragua libre y soberana.
* El autor es abogado.