Luis Felipe Palacios y Gustavo Ortega [email protected]
El presidente Enrique Bolaños está analizando con el ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre y con el presidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Alonso, la posibilidad de vetar parcialmente la Ley Anual de Presupuesto General de la República 2003, específicamente en lo referido a la reducción del pago de intereses de la deuda interna, aseguró ayer el Secretario de Asuntos Políticos de la Presidencia, José Antonio Alvarado.
El funcionario, que asistió a la clausura de la legislatura 2002 de la Asamblea Nacional, indicó que el mandatario está analizando “con detenimiento” la reducción que se hizo al pago de los intereses de la deuda interna por 376 millones de córdobas.
El vicepresidente José Rizo coincidió con la posibilidad del veto parcial, pero aclaró que “eso es potestad absoluta, exclusiva y única del Presidente de la República”.
“Algunas de las reformas que se hicieron (en cuanto a la deuda interna), me temo que puedan afectar la negociación que ha iniciado este gobierno con tanto éxito con el Fondo Monetario Internacional. Esa es mi gran preocupación”, advirtió Rizo.
Por su parte el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, indicó que sí el presidente Bolaños veta parcialmente el Presupuesto, estaría vetando la paz social en Nicaragua, por lo que sugirió al gobierno buscar recursos por otras fuentes.
“La aprobación de este Presupuesto no saca a Nicaragua de la HIPC (iniciativa que permitirá la reducción masiva de la deuda externa), ni pone al gobierno en riesgo”, aseguró.
El Ejecutivo programó para este año un pago de 1,469.7 millones de córdobas en intereses de la deuda interna, el que se redujo a 1,093.7 millones, tras el recorte hecho por el Parlamento.
POR OTRAS VÍAS
Gutiérrez observó que el gobierno perfectamente puede conseguir los recursos que redujeron de los pagos de intereses de la deuda interna con la aprobación de la reforma tributaria prevista para el próximo año, que estima generará un uno por ciento adicional del PIB (unos 20 millones de dólares).
También citó el redimensionamiento del Estado, previsto para el próximo año, que a su juicio procurará un ahorro corriente sustancial de las instituciones, “y además están los recursos frescos que Nicaragua acaba de conseguir de la condonación de parte de su deuda externa.
Para el economista Néstor Avendaño, esta reducción del pago de intereses de la deuda interna, pasa a segundo plano, “pues la prioridad más bien es hacer un llamado al Ejecutivo para que reestructure la deuda interna y revise los onerosos intereses que el Banco Central paga a la banca comercial”.