- Calles congestionadas, embotellamiento vehicular, parlantes estruendosos,
focos de contaminación y mal ornato público, son algunos de los malestares que señalan los chinandeganos para referirse a la ciudad, mientras los gobiernos locales no se han preocupado por un reordenamiento
que le devuelva el corazón a Chinandega
Carol Munguía/[email protected]
CHINANDEGA.- “Es como un basurero clandestino, que unido al fuerte calor de nuestra ciudad, se vuelve asfixiante”, reconocieron un grupo de propietarios de inmuebles, situados en los alrededores del Mercado Central de Chinandega.
Todas estas inconformidades expuestas en numerosas ocasiones en cartas, visitas, despachos y comparecencias públicas al alcalde sandinista de Chinandega, Carlos Alemán Espinosa, han llevado a un grupo de afectados a preparar una demanda judicial contra el edil y los funcionarios que tengan responsabilidad administrativa en este daño al medio ambiente.
“Pediremos medidas precautelares de seguridad, corregir las irregularidades y que la municipalidad restablezca el orden en el sitio, mediante la imposición de sanciones”, declaró el doctor Alfonso Castillo, vecino colindante con la plaza pública, en representación de las 30 familias que reiteradamente solicitaron a los alcaldes de turno, un reordenamiento apropiado que restablezca la tranquilidad en los hogares.
La licenciada Carmen López, otra de las afectadas, afirmó que en los alrededores del mercado de Chinandega es difícil vivir. “El reordenamiento no se hizo firme por voluntad política del edil de turno. Recordó cuatro intentos fallidos y la situación cada vez empeora para desgracia de los vecinos”, dijo López.
El ingeniero Edwin Moreno, afirmó que los chinandeganos no pueden hacer uso de las calles en los alrededores del mercado y que “el crecimiento desordenado de este objetivo municipal es preocupante porque no estamos lejos de tener un segundo Mercado Oriental”, expresó.
“Si nos encaminamos a la explotación del turismo, debemos darle a la ciudad otra imagen, acabar con el descuido de las administraciones públicas, recuperar las vías de comunicación y evitar las repercusiones nocivas que el sitio tiene para el medio ambiente y la salud de los chinandeganos”, sugirió.
RECOLECTAN FIRMAS
Las familias que encabezarán la demanda en el juzgado II de distrito de lo civil por delito ambiental, recogen firmas entre los vecinos afectados y su movimiento tuvo aceptación unánime de un buen sector de la sociedad civil.
Al Consejo Municipal de Chinandega han entregado al menos un centenar de quejas contra el funcionamiento del Mercado Central. “Es un problema social que urge resolver porque nos afecta directamente”, expresan más de 300 afectados por la actividad económica que genera esta plaza municipal que desde las dos de la mañana inicia su movimiento y que sólo se paraliza un poco antes de las doce la noche, cada día.
PELIGROSIDAD POR SISTEMA ELÉCTRICO EN MERCADO LOCAL
El Cuerpo de Bomberos Federados de Chinandega, cuya unidad está cercana al Mercado Central, reiteró su preocupación por la saturación de esta plaza.
El capitán Efraín Mendoza, jefe de la sección de prevención de incendios de esa benemérita institución, previno al nuevo alcalde de Chinandega que, ante los numerosos conatos de incendios dentro del mercado, este, representaba un serio peligro para la población.
“Las salidas están saturadas, la vida útil del sistema eléctrico se agotó, los conductores duplex tienen calibres inadecuados, hay inconsistencia en la distribución y equilibrio incorrecto en el uso de la corriente en cada tramo, que sumado a que, dentro del mercado hay material de fácil combustión, como canastos, ropa, plástico, cartón y madera, representan un serio peligro para la propagación de incendios y accidentes desagradables”.
Mendoza dijo que el personal atendió en lo que va del año al menos 16 conatos de incendio y que por servicio de ambulancia a personas que han sufrido accidentes de trabajo o por enfermedades otro número similar, sin embargo, para ambos casos en el mercado no hay una salida de evacuación para enfermos.
La unidad bomberil en carta enviada al alcalde insistió que todos los conatos se inspeccionaron en horas de la mañana y advierten del alcance de los daños, si estos se registraran en horas de la noche.
En este vehemente llamado dijeron que hay un hidrante de vital importancia que está fuera de servicio.
“Dicha fuente es de un valor incalculable porque respondería en un 100 por ciento a las exigencias de una desastre mayor. Tenemos el deber de mencionar las irregularidades y necesidades en los mercados, con el propósito que se corrijan las anomalías, pues sus consecuencias son letales para Chinandega”, dijo la instancia especializada.
MINSA LE DA EL TIRO DE GRACIA
El Consejo Departamental de Salud en el departamento de Chinandega, unificó criterios alrededor de este tema e incluyó como tarea prioritaria para el próximo año, el reordenamiento del Mercado Central, basándose en una serie de sólidas justificaciones.
El doctor Carlos Alonso, delegado del SILAIS, expresó que la ciudad de Chinandega debe iniciar a lo inmediato el saneamiento ambiental y el reordenamiento de los mercados porque “presenta todas las condiciones para la proliferación de enfermedades prevalentes de la infancia, como el dengue, la malaria, que son padecimientos de la población urbana”.
El Consejo Departamental demanda que la Alcaldía intervenga de manera responsable en estas acciones.
“Urge que la municipalidad ordene a los dueños de predios baldíos —ubicados en el centro de la cuidad— que los mantengan limpios. Que el Consejo aplique a través de una ordenanza multas para quienes incurran en crear basureros ilegales, pero también los exhorta a ofrecer un buen servicio de tren de aseo y recolección de la basura”, indicó la instancia recién juramentada por la ministra Lucía Salvo.
El MINSA cuantifica que sólo un 30 por ciento de los más de 140 mil habitantes de Chinandega tiene acceso al servicio del tren de aseo.
Las autoridades de salud recomendaron a la población en general colaborar en esta lucha social. “Parte de ese apoyo es limpiar el frente de su casa diariamente y garantizar que en el interior no haya criaderos de zancudos para que las campañas de limpieza, abatización, eliminación de charcas y aguas servidas sean para el beneficio común”.
COMERCIANTES POR el DESEMPLEO
Muchos de los que ocupan un tramo en el Mercado Central se volvieron comerciantes por la crisis de desempleo que reina en la zona de Chinandega.
Janeth Tórrez, coordinadora de los comerciantes del fuertemente criticado mercado analiza que la situación económica ha golpeado a todo el pueblo trabajador de Chinandega.
Abogada de profesión, Tórrez se considera una hija del Mercado Central. “Vendo zapatos desde hace años y estoy consciente que es la manera que hemos encontrado para sobrevivir y no dejar morir de hambre a nuestros hijos”, acotó.
La representante del comercio formal indicó que el reordenamiento es necesario por tanto espacio baldío dentro del sitio y porque muchos que abandonaron sus tramos por enfermedad, siendo utilizados estos espacios por una sola persona —que ahora se posesionó de seis y ejerció un monopolio de los espacios, cuestionó.
A su juicio, “un buen reordenamiento podría hacerse efectivo en seis meses, pero si no nos dan las condiciones apropiadas todo retornará a su nivel inicial”.
“Para comenzar hay que hablar de la falta de cultura de los chinandeganos, comerciantes y consumidores, de no depositar la basura en su lugar, tampoco hay cultura de pago de impuestos y perdimos o no conocemos el valor del agua y la energía eléctrica”, detalló entre las fallas de su sector.
“Aquí hay un excesivo consumo de energía, desperdicio del agua, mala distribución de los tramos, mora en el pago de los impuestos e indiferencia al medio ambiente”, meniconó entre las fallas.
Pero también criticó a la municipalidad que puso poco empeño en la buena ubicación de los comerciantes, en la falta de mantenimiento al sistema eléctrico, al servicio de drenaje y falta de comunicación con la municipalidad, que ha hecho que el problema haya causado inconformidades a los vecinos del Mercado Central.
DAÑO AMBIENTAL
El movimiento civil pro ordenamiento ambiental del centro de Chinandega, giró cartas al Consejo de la ciudad, argumentando ante el máximo órgano de consulta de la alcaldía que comerciantes ilegales llenaron las aceras de canastos, animales domésticos, mientras el estacionamiento de carretones de caballo y de furgones se presta para el ejercicio de la prostitución infantil a altas horas de la noche, más el deterioro de las calles, son factores que conducen a un acelerado proceso de destrucción ambiental y social.
ALCALDE PROMETE TRASLADO, PERO CUANDO HAYA CONDICIONES
“El mercado debe irse, pero para hacer el traslado hay que ofrecer buenas condiciones”, declaró el alcalde de Chinandega, Carlos Alemán, al ser abordado sobre este espinoso tema social.
El edil aclaró que el reordenamiento no fue una promesa de campaña, pero desea lo mejor para la ciudad y por esta razón, es que acelera los trabajos de adoquinamiento de una calle paralela al mercado de mayoreo, donde se tendría mejor acceso de los camiones de perecederos y la venta de verduras a un buen sector de la población.
Afirmó que “hay dificultades, el mercado central tiene más de 915 comerciantes formales y más de 500 instalados en las aceras de los alrededores que han saturado el lugar”, reconoció.
Carlos Alemán propone que un buen sitio para instalar un mercado es el predio vacío detrás de Casa Pellas, pero éste es privado y habría que negociarlo. “Es que la idea es convertir el viejo mercado en un centro turístico, con módulos y centro de espectáculos locales, para atraer al turismo local. Es mi ilusión”, confesó.
Alemán anunció que una vez que se inaugure la nueva calle paralela a mercado de mayoreo, que dará vida al objetivo municipal, se estimulará a los comerciantes que se instalen —ofreciendo la exoneración de impuestos por todo el año 2003.
El intendente del mercado central de Chinandega, Guillermo Peralta, apoyó la iniciativa del alcalde Alemán. En ese sentido, dijo que el mercado no es rentable, sino subsidiado y que parte de las anomalías es que nadie paga el verdadero costo de la energía eléctrica, pese a que muchos tramos tienen alto gasto de consumo eléctrico.
Citó el ejemplo del desembolso a Unión FENOSA. De 20 mil córdobas que se consumen mensualmente, los comerciantes solo pagan 6 mil, el resto es recargado a la municipalidad.
El ingreso mensual de este objetivo es 125 mil córdobas y solo en mora hay un déficit de 130 mil córdobas por impuestos atrasados, dijo Peralta.