- Así iniciaron los Juegos
Centroamericanos y del Caribe
EFE
SAN SALVADOR.- La XIX edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2002, que comenzaron el sábado, navega entre la tragedia por la desaparición del remero venezolano Alexis Cova en el Lago Coatepeque y la incertidumbre por la ausencia de instalaciones adecuadas.
Los denominados “Juegos de la Reconstrucción” o “Juegos de los pobres para los pobres”, han sufrido tantos avatares desde que se dio oficialidad a la sede salvadoreña que bien podrían nominarse como los “Juegos de los milagros”.
En enero y febrero de 2001 dos devastadores terremotos, en los que perdieron la vida millares de personas y resultaron afectadas varias edificaciones, asolaron el país y pusieron en peligro la celebración de la cita regional en la capital salvadoreña.
Los problemas no han hecho sino crecer a medida que se acercaba la fecha de inicio de los Juegos. A la crítica situación económica que vive el pequeño país centroamericano de 21,000 kilómetros cuadrados, sin costas en el Caribe, se le han unido los conflictos sociales internos que se han convertido en una amenaza seria.
Una huelga de los médicos salvadoreños del sector público para evitar su privatización y que ya supera los dos meses, hizo desviar el trayecto que debía seguir la antorcha olímpica a su llegada al país.
Entonces, un helicóptero sirvió de escape improvisado y un paracaidista depositó el fuego eterno en el estadio de la Flor Blanca evitando la concentración convocada por los médicos que congregó a un número ingente de manifestantes.
La llamada a una “tregua durante los Juegos” planteada por el presidente de la Organización Deportiva de Centroamérica y del Caribe (ODECABE), el dominicano José Joaquín Puello, podría servir de bálsamo provisional, aunque los problemas no acaban ahí.
Otra amenaza que se cierne sobre los Juegos es el eventual boicot del servicio estatal de energía eléctrica promovido por unos 230 empleados del sector, que también se oponen a la privatización de varios servicios en este país centroamericano.
Ante un hipotético corte del fluido en el momento de la inauguración de los Juegos en el Estadio “Flor Blanca” realizada el sábado, el Comité Organizador (COSSAL) tuvo listas dos plantas de emergencia.
La participación en los Juegos de San Salvador 02 recibió un fuerte golpe tras la renuncia de Cuba, apenas un mes antes del comienzo de la competición, tras alegar “falta de seguridad” para sus deportistas.
La ausencia de la delegación antillana, que tradicionalmente ha dominado los Centroamericanos y del Caribe en las últimas ediciones, ha provocado una serie de consecuencias en cascada.
CANCELAN DISCIPLINAS
Varias pruebas de distintas disciplinas deportivas han tendido que cancelarse al no haber el mínimo de atletas necesarios para su disputa; el resultado final en el medallero sufrirá una alteración al carecer del “valor añadido” que suponía la presencia de Cuba y los propios deportistas no podrán medir sus fuerzas ante algunos de los mejores de cada especialidad.
Razones económicas estuvieron a punto de provocar la ausencia de las delegaciones de Costa Rica y Nicaragua, aunque al final ambas estarán en la cita regional más antigua.
Una vez en San Salvador, y pese a los encomiables esfuerzos del COSSAL, los deportistas desplazados a los Juegos se han encontrado dificultades añadidas.
Problemas de hacinamiento en la Villa Olímpica provocaron las protestas de las delegaciones de Puerto Rico, cuyo excesivo número les llevó a solicitar un espacio para sus atletas en el edificio que le asignaron al grupo de Islas Vírgenes.
La expedición de Nicaragua también sufrió en sus carnes la falta de espacio y tuvo que soportar la reclusión de varios de sus deportistas en una habitación sin ventanas y recién pintada.
México tuvo “mejor suerte” y tan sólo tuvo que limpiar y arreglar sus habitaciones, que no estaban en las condiciones higiénicas adecuadas. Los cortes habituales de luz se aceptan como avatares “normales” y la buena calidad en la alimentación ayuda a soportar la situación previa a la competición.
La desaparición del remero venezolano Alexis Cova, mientras entrenaba en el Lago Coatepeque con otros tres compañeros, ha puesto la nota trágica a los Juegos marcados antes de su puesta en marcha.