Anastasio Somoza García en la bodega del Ingenio Montelimar.

Somoza era el dueño de Nicaragua

LA PRENSA obtuvo una copia de la Declaración de Probidad de Anastasio Somoza Debayle, al asumir la Presidencia de la República en mayo de 1967. La voluminosa Declaración, de 59 hojas útiles, da una idea del vasto imperio económico que ya para entonces disfrutaba la dinastía. Eduardo Marenco [email protected] Ver documentos y fotosEl general Anastasio […]

  • LA PRENSA obtuvo una copia de la Declaración de Probidad de Anastasio Somoza Debayle, al asumir la Presidencia de la República en mayo de 1967. La voluminosa Declaración, de 59 hojas útiles, da una idea del vasto imperio económico que ya para entonces disfrutaba la dinastía.

Eduardo Marenco [email protected]

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El general Anastasio Somoza Debayle (1925-1980), declaró bienes por el orden de los US$2.5 millones de la época, ante el Tribunal de Cuentas de Nicaragua, el 24 de mayo de 1967, después de asumir la Presidencia de la República el primero de mayo de ese año.

La fortuna de los Somoza, en aquel entonces, equivalía al 0.38 por ciento del Producto Interno Bruto del país, que alcanzaba los 657 millones de dólares, según las cifras oficiales del Banco Central. La relación del córdoba respecto del dólar, era de 7×1.

Si los US$2.5 millones de dólares (CS$17.6 millones de córdobas) se comparan con los 2,000 córdobas (1926) que constituía el capital inicial de la familia Somoza, queda en evidencia las dimensiones de la acumulación patrimonial efectuada al amparo del poder.

Somoza había recibido la banda presidencial de manos del senador Mariano Argüello Vargas, y durante su discurso de toma de posesión prometió “instaurar un régimen de austeridad gubernamental”.

Aquel año América Latina sería estremecida por la novela de un colombiano desconocido para entonces, Gabriel García Márquez, quien advertiría que las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la faz de la tierra. También moriría el Che Guevara en Bolivia, marcando un hito para el desarrollo de los movimientos guerrilleros de la región. La Guerra Fría estaba en su apogeo y Somoza resultaba un aliado clave para los intereses estadounidenses, al igual que otros regímenes militares en el continente.

El Medio Oriente se encontraba incendiado como siempre, pues según LA PRENSA de la época, los religiosos musulmanes sirios hacían un llamado a la Guerra Santa en contra de las fuerzas militares israelitas. En Estados Unidos, los estudiantes protestaban contra la guerra en Vietnam, y en Nicaragua se discutía una nueva Ley de Probidad para los Funcionarios Públicos. Pese a esto, al día siguiente de que Somoza entregara su declaración no se reportó tal noticia. Es hasta ahora cuando el documento es conocido en detalle.

Somoza señala en su Declaración que “además de las actividades que implican las funciones del cargo de Presidente de la República, atiendo a actividades agrícolas e industriales que desarrollo desde hace varios años”. La declaración fue presentada a la doce y cincuenta minutos del 24 de mayo de 1967.

En ella Somoza revela que él y sus hermanos, sucesores del general Anastasio Somoza García, poseen más de 220 bienes, empresas, propiedades agrícolas y acciones en sociedades anónimas. No declaró bienes en el exterior ni cuentas financieras.

La Declaración está organizada en varios apartados: por un lado los bienes (acciones en compañías) y luego los bienes poseídos en comunidad con la sucesión de Anastasio Somoza García, es decir, con sus hermanos: Luis y Liliam Somoza Debayle. Estos últimos bienes se presentan por departamentos. Luego hay un apartado titulado “Otros bienes”.

Somoza fue tan riguroso en su Declaración de Probidad que en la misma cabían desde la Isla Momotombito (196 hectáreas) hasta una propiedad de un córdoba, como el lote de terreno desmembrado de la finca “Las Nubes”. Sobran propiedades también de cincuenta y cien córdobas. Ni una se quedó por fuera. El documento es un inventario metódico hasta la fecha en que cubrió.

El Tribunal de Cuentas remitió una copia original y fotocopia de la Declaración de Probidad al doctor Edgard Solano Luna, quien fuese por largos años el secretario privado de Somoza. Solano Luna se encuentra dedicado a escribir sus memorias y no quiso entrevistarse con LA PRENSA.

ACCIONES EN COMPAÑÍAS

En lo que respecta a las acciones en compañías, entre las empresas más rentables de los Somoza, de acuerdo con la Declaración de Probidad, se encontraba la empresa azucarera Montelimar, la cual incluía la Hacienda Montelimar, que lindaba con el Océano Pacífico, donde hoy es el complejo turístico de propiedad española. Somoza declaró que poseía 25 acciones por un valor total de 1,250,000 córdobas de la época. Pero además, el dictador tenía acciones en otras dos empresas azucareras, “El Apante” y “Santa Rita”, cuyo valor sumaba el millón de córdobas.

Entre las empresas más importantes también estaban: Agropecuaria el Porvenir, Compañía Pecuaria Guiscoyol-Miramar, Agropecuaria La Fundadora, Santa Julia, Ometepe; así como las compañías pecuarias Las Mercedes y El Tamarindo. El valor de sus acciones en todas estas compañías alcanzaba los 4.3 millones de córdobas.

PROPIEDADES POR DEPARTAMTENTOS

En Managua, Somoza era dueño de más de 130 bienes inmuebles, fincas rústicas y urbanas y lotes de terreno. Sus propiedades iban desde Tipitapa hasta Nejapa, desde las orillas de la entonces llamada Carretera Interamericana hasta el barrio San Antonio, El Calvario y La Aviación. La hacienda Santa Feliciana, por ejemplo, abarcaba desde la Loma de Tiscapa hasta donde hoy es la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN).

Entre las propiedades más valiosas, según el documento, están: una casa y un solar frente al Palacio Nacional,con valor de 60,000 dólares, un lote en el oriente de Managua en el cantón de la aviación con valor de 371,640 córdobas, un predio de 29 manzanas al oriente de Managua valorado en 871,130 córdobas, así como una serie de fincas llamadas San Bartolo, Palmira, El Zapote, valoradas en más o menos un millón de córdobas. Todas estas propiedades estaban en Managua, donde era dueño prácticamente de la mayoría de fincas rústicas y lotes estratégicos. Su voracidad se extendía hasta San Rafael del Sur.

Igualmente tenía propiedades en todos los departamentos del país, especialmente en Jinotega, Matagalpa, Carazo, y en el entonces departamento de Zelaya, donde era dueño de valiosos terrenos vírgenes y boscosos, en la zona de Bluefields y Kukra Hill. Era dueño del Islote “Half Way Key” en la bahía de Bluefields.

En el apartado “Otros bienes”, declaró tener acciones en la Compañía Hotelera Sociedad Anónima, Compañía “Fomento del Atlántico Nicaragüense S.A.”, Editorial Novedades, Compañía Pecuaria Río San Juan, Trillos de Arroz Sociedad Anónima, Compañía desmotadora Los Manguitos y acciones en Envases Industriales, Vegas de Jalapa, Exportadora Nicaragüense y La Prensa Gráfica. Todos estos bienes y acciones sumaban 3 millones de córdobas de la época.

DOÑA HOPE TAMBIÉN DECLARÓ SUS BIENES

La ex primera dama, doña Hope Portocarrero de Somoza, también presentó su Declaración de Bienes ante el Tribunal de Cuentas. En la misma afirma que en su calidad de “mayor de edad, casada, de oficios de una Dama de Hogar”, y habiendo sido nombrada Presidenta de la Junta Nacional de Asistencia Social, cargo en el que no devenga ningún sueldo, detalla los bienes de su posesión.

Éstos fueron los bienes que declaró:

4,013 acciones de la sociedad anónima denominada “Fábrica de Hilados y Tejidos El Porvenir S.A.”, con un valor nominal de cien córdobas cada una.

Una acción de la sociedad anónima “Productos Carnic”, con un valor nominal de cincuenta córdobas.

Una acción de la sociedad anónima “Oleoductos Nicaragüenses” con un valor nominal de cien córdobas.

3,651 acciones de la Distribuidora Mercedes Benz S.A. con un valor nominal de cincuenta córdobas.

Una acción de la Sociedad Morrillo S.A. con un valor nominal de cien córdobas.

Una acción de la Sociedad Morro S.A. con un valor nominal de cien córdobas.

Noventa y cuatro acciones de la sociedad “Plywood de Nicaragua S.A.” con un valor nominal de un mil córdobas.

Dueña del cincuenta por ciento de la Sociedad “A. Somoza H. Y CIA. Ltda.”, cuyo capital social asciende a diez mil córdobas.

EL PATRIMONIO ORIGINAL

En 1929, la familia Somoza, originalmente era propietaria de cuatro fincas que totalizaban 368 manzanas, y tenía un patrimonio de 2,000 córdobas. Pero desde que el general de división Anastasio Somoza García se convirtió en el primer Jefe Director de la Guardia Nacional (1932) y luego en Presidente de Nicaragua (1937), el patrimonio familiar aumentó a por lo menos 5.3 millones de córdobas de la época, a través de un metódico enriquecimiento ilícito desde el poder.

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Oficina vigilaba las empresas de la familia

“Somoza declaró sus bienes, en cambio, Alemán los ocultó”   

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