Rolando Brenes [email protected]
Las tarjetas plásticas con banda magnética en la actualidad tienen diversos usos, tanto comercial como para actividades de máxima seguridad, entre éstas podemos encontrar tarjetas destinadas para controles de acceso, monederos electrónicos (cajeros automáticos), carnet de identificación, acceso en hoteles, ticket de transporte, cobertura médica, peaje para automóviles, membresía de empresa o instituciones, descuentos en farmacias, licencia de conducir, portación de armas, crédito, debito, etc.
La tarjeta de crédito lleva grabada en la cinta magnética una serie de datos que son introducidos a través de un software y es leída a través de escáner, terminales magnéticos o punto de venta (POS), según sea el tipo. En fecha reciente, fue desarticulada por la Policía Nacional una banda de delincuentes que se dedicaban al fraude con las tarjetas de crédito, en este caso estaban asociados con empleados de una empresa local emisora de tarjetas de crédito, cuya acción delincuencial estaba perjudicando tanto a empresas como a tarjetahabientes.
En esta ocasión hubo violación de los sistemas y niveles de seguridad que tiene esta empresa, ya que su propio sistema fue vulnerable desde adentro, peor es el caso en que demoraron en descubrirlo. Así mismo no se adoptaron contramedidas para evitar la vulnerabilidad del sistema de seguridad.
Qué seguridad tienen los tarjetahabientes acerca de sus transacciones comerciales, cuando recibe su estado de cuenta y les aparece que rentó un vehículo en Puerto Rico o cenó en el restaurante más lujoso de Miami, o sencillamente pagó una factura de agua, luz, teléfono a nombre de otra persona a quien no conoce, o está sobregirado, cuando en la realidad el tarjetahabiente no efectuó ninguna de estas transacciones, inmediatamente la reacción que tendrá no será de lo más amistosa, y más si llama a la empresa y le dicen que van a investigar, y no le dan respuesta a lo inmediato.
Las empresas que emiten tarjetas de crédito una vez detectado el delito deben comenzar a analizar e investigar, para localizar dónde está la falla, o qué fue lo que falló, quienes están involucrados, y de inmediato brindar la información correspondiente a la Policía para iniciar las investigaciones y encontrar a los delincuentes que se dedican al fraude con tarjetas, tanto falsificadas como robadas. Con las pruebas hacer la correspondiente acusación ante los tribunales de justicia. Sin embargo existen ocasiones en que estas empresas para evitar ser noticia simplemente despiden al empleado y no presentan cargos.
Qué seguridad nos brindan las empresas emisoras de tarjetas aún cuando asuman la responsabilidad por estas anomalías o en otro de los casos cuando el tarjetahabiente no reportó en su momento la pérdida o sustracción de su tarjeta y tiene que asumir los cargos. Se estima que el fraude con tarjetas de crédito es causante de $1 billón de dólares en pérdidas cada año en los Estados Unidos. El consumidor paga por el fraude a través de cargos financieros altos montos, cuota anual, y el costo de los trámites judiciales. En nuestro país estas empresas evitan hacer comentario acerca de los daños causados por el fraude tanto a establecimiento como a los usuarios de las tarjetas.
¿Qué medidas deben tomar los tarjetahabientes? Aquí algunos consejos: No tire a la basura sus estados de cuenta o vaucher. Firme todas sus tarjetas cuando se las entreguen. Guarde en un lugar seguro la información del número de tarjeta y fecha de vencimiento, conozca los números de teléfonos y dirección del emisor de la tarjeta.
Cuando realice una transacción verifique sus tarjetas para asegurarse de que no le falte ninguna. Siempre pida a los vendedores le devuelvan su tarjeta con prontitud —con mayor énfasis en las gasolineras. Evite dar su número de tarjeta telefónicamente, a menos que usted esté haciendo alguna transacción con una empresa con la que ha negociado antes. Cuando efectúe transacciones por Internet asegúrese sea un lugar confiable. Memorice su número PIN —no lo guarde con su tarjeta—. Destruya inmediatamente los recibos anulados y esté atento a que su transacción fue anulada debidamente. Cuando haga uso de su tarjeta sea cauteloso, fíjese en la impresión del vaucher y verifique que los montos estén correctos, a veces firmamos apresuradamente y cuando nos percatamos no es el monto correcto. En caso de pérdida reporte la tarjeta robada o extraviada de inmediato, anote la fecha, hora y nombre de la persona quien le atendió. Cuando viaje al exterior, lleve en un lugar seguro el número de teléfono y cuenta de la empresa emisora.
El autor es consultor de seguridad pública.