- Un ataque “podría abrir puertas del infierno” en Medio Oriente
Naji al-QanniEFE
EL CAIRO.- Ningún país árabe participará en un ataque contra Irak, ya que esta acción “abriría las puertas del infierno” en Oriente Medio y tendría consecuencias “más allá” de la región, advirtió ayer en El Cairo la Liga Árabe.
Al término de la reunión ministerial semestral celebrada en El Cairo, el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, advirtió que los sentimientos de odio a Estados Unidos crecen en la región debido a su “política partidista”, especialmente en la cuestión palestina.
“Cualquier acción militar contra Irak abriría las puertas del infierno en Oriente Medio, especialmente por la existencia de sentimientos de ira y frustración nacidos de la situación en los territorios palestinos”, dijo Musa a los periodistas.
Añadió que si finalmente la acción militar tiene lugar, “tendrá serias repercusiones que irán mucho más allá de las fronteras de la región”.
“Hemos llegado a un consenso durante la reunión para que ningún país coopere en cualquier tipo de acción militar o invasión de otro Estado árabe, especialmente Irak. Nuestra posición es clara y unánime”, subrayó Musa.
La insistencia del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en derrocar al régimen de Saddam Hussein, al que considera una amenaza, y de aislar al líder palestino, Yasser Arafat, ha facilitado que los árabes hayan aparcado sus diferencias por el momento y aparezcan unidos.
Sin embargo, la prensa árabe y occidental han informado de que países árabes como Jordania, Qatar o Kuwait, además de Turquía, de mayoría musulmana, estarían dispuestos a cooperar con EE.UU. en un eventual ataque, extremo que han negado.