- El taller de artesanía de madera “Guacamayo”, situado en el pueblo alfarero de Condega, es una obra de arte de Pedro Montenegro Arbizú, quien ha logrado colocar piezas en 22 países del mundo
Adolfo Olivas OlivasCORRESOPONSAL/[email protected]
Si la madera es tratada con buenas manos, se torna en hermosas obras de arte. En el taller “Guacamayo”, de Pedro Montenegro Arbizú, situado en el pueblo alfarero de Condega, existe una rica gama de trabajos tallados con diferentes especies de madera, desde grandes labrados hasta los más pequeños.
Con sus obras estupendas, Pedro Montenegro se ha propuesto conquistar al mundo y en la actualidad entrega pedidos a 22 países, incluyendo Japón, Filipinas y Australia para mencionar los más lejanos.
Mediante la utilización de maderas de calidad, manos hábiles y una buena técnica, Pedro Montenegro logró penetrar al mercado internacional y competir en el proceso de globalización con productos de artesanía de madera.
Pedro Montenegro Arvizú, que hace 20 años se dedicaba a la carpintería, encontró en la artesanía de madera una valiosa fuente de empleo. El taller lo fundó hace cuatro años con apenas tres operarios y ahora cuenta con 40 trabajadores, y a finales del 2002 tiene previsto emplear a 100 personas.
“Me nació esta idea a raíz de que estuve en Costa Rica y me percaté de la gran demanda que tenía la artesanía y entonces comencé a llevar piezas para venderlas allá”, relata Montenegro Arbizú.
Comenta que durante un año llevó piezas, principalmente las famosas cajitas mágicas o alhajeros sin el acabado completo y en los talleres de Costa Rica, los ticos los terminaban de lijar.
“Mi di cuenta que les estaba regalando mi trabajo y entonces decidí poner mi taller aquí en el municipio de Condega y he logrado ubicar las piezas en 22 países”, asegura el reconocido artesano.
VARIEDAD DE MADERA
Con la utilización de una inmensa variedad de madera, Pedro Montenegro puede confeccionar hasta 300 tipos de piezas de artesanía, puesto que cada semana crea algo novedoso.
Entre la madera que utiliza figura el ñámbar, ron ron, coyote, granadillo, el palo de arco, mandagual, madero negro, la jagua y guacamayo, muchos de los cuales no se usan por desconocimiento de los artesanos, a pesar que son árboles muy conocidos.
“Aquí nosotros trabajamos unas 20 variedades de madera y la conseguimos fácilmente porque cualquier tronquito es aprovechado, incluso cuando los productores cambian sus postes en sus fincas, me venden los postes viejos”, manifiesta.
En la creación de sus piezas, Montenegro utiliza madera sólida y que tenga colorido. “Todas las piezas conservan su color natural, aquí no utilizamos tinte para nada”, reitera.PRONTO EN EL PARADOR TURÍSTICO
Pedro Montenegro, que tiene su taller en el interior de la localidad de Condega, ahora lo ubicará a un kilómetro antes de llegar al poblado, a orillas de la Carretera Panamericana y servirá como “Parador Turístico” para que los visitantes nacionales y extranjeros conozcan el procesado de la madera para la artesanía.
La instalación del nuevo taller contempla la adquisición de maquinarias avanzadas que conduciría a la industrialización del producto. “Yo no me imaginaba llegar donde estoy y todavía vamos más adelante para insertarnos en el proceso de la globalización”, asegura.
TODO COMENZÓ COMO UN HOBBY
Don Pedro Montenegro, recuerda que la artesanía la inició como un hobby y que las primeras piezas que hizo fueron unos juegos didácticos para el Ministerio de Educación.
-La artesanía la continuó con los apetecidos alhajeros secretos que han cautivado a los turistas y fueron estas obras las que lo llevaron a la cúspide del éxito, teniendo que ampliar su taller para satisfacer los deseos de los extranjeros.
-Además, fabrica todo tipo de adorno, pero el “Alhajero Mágico” es el más cotizado por sus clientes. “Unos le llaman caja mágica, otros el alhajero secreto y de otras formas”, explica el señor Pedro Montenegro.
-“Es como un rompecabezas compuesto de varias piezas de madera y tengo que explicarle la forma para destaparlo”, indica.
-“Los alhajeros mágicos de madera solamente yo los fabricó en Nicaragua, no hay otro y por eso la demanda es grande”, afirma Montenegro.
-Además de los alhajeros, fabrica collares, prensa pelo, aretes, pulseras, carros clásicos y adornos de todo tipo. hasta llegar a una variedad de 300 artesanías diferentes, que son vendidas a base de pedidos en el extranjero.