Julio Centeno Gómez
El Editorial del 14 de agosto corriente critica obcecadamente la actuación del Ministerio Público, con fundamento en el inciso 1 del Arto. 10 de su Ley Orgánica, al haber dirigido a la Contraloría General de la República una nota procedimental (sic) que continuase con la investigación sobre presuntos delitos electorales cometidos por el Partido Liberal Constitucionalista, la cual se origina en denuncia presentada a estas oficinas por el honorable Magistrado del Consejo Supremo Electoral, Emmett Lang, el 10 de mayo del corriente año.
Además de esa crítica injusta y errada, en el editorial se hacen otras elucubraciones que lesionan la imagen de esta institución que desde su nacimiento y con el concurso de todos los fiscales y el apoyo de organismos internacionales, trabaja con gran independencia y profesionalismo para dar respuesta a la sociedad en la intervención de más de 86,700 casos al año, equivalente a 6,700 casos mensuales más o menos, y de cara a la inevitable transformación de la justicia penal que se dará el 24 de diciembre, cuando entre en vigencia plena el nuevo Código Procesal Penal, en cuyos procedimientos el Ministerio Público será el actor principal.
Somos la única institución despolitizada de Nicaragua por imperativo legal, no podemos estar al lado de unos ni de otros en los procesos penales, siempre al lado de las víctimas del delito sea el Estado o cualquier otra persona natural o jurídica.
Referente a la recepción de salarios complementarios, cuando fui Procurador General de Justicia, Fiscal y Ministro de Justicia al mismo tiempo, con un salario complementario debidamente declarado que junto al salario principal no llega ni a la mitad de los que ganan los funcionarios de hoy, ni a la tercera parte de lo que devengaban muchos funcionarios del gobierno de ayer.
En realidad, hubiera sido mejor no aceptarlo, como no acepté el salario de Diputado por el Partido Liberal Constitucionalista ante el Consejo de Estado.
Hago una invitación a todas las personas y funcionarios públicos de los gobiernos anteriores que recibimos esos estipendios, de devolverlos al Estado si las autoridades competentes no encuentran una justificación del gasto.
Estoy dispuesto a dar el ejemplo a través de efectivo, en moneda nacional si fuera posible, o de Dación en Pago de un inmueble a favor del Estado justamente evaluado.
Fiscal General de la República.