Fernando Centeno [email protected]
Uno de los fenómenos de la nueva educación universitaria a nivel mundial es lo que se ha llamado la “dinámica de la producción del conocimiento”, la cual según el doctor Salvador Malo, catedrático del Tecnológico de Monterrey se está produciendo con una intensidad sin precedentes y así se aplica y se transforma.
La actualización es una exigencia para seguir teniendo un desempeño razonable y esto tiene un gran impacto en la enseñanza para estudiar y aprender.
La “dinámica de la producción del conocimiento” obliga a los universitarios y profesionales a agudizar el ingenio, a buscar la información y no aprender de memoria datos que podrían realizar claramente con las computadoras. Malo critica que tenemos una educación superior profesionalizante y especializada sobre todo la de pregrado que mete a los jóvenes en esquemas rígidos que no les permite abrir los ojos a otros horizontes.
El reto de esta dinámica es válida para todos los profesionales, pero más aún para aquellos que tienen la responsabilidad de informar y orientar a la opinión pública, como es el caso de los periodistas.
Es satisfactorio, pero también preocupante, que sea hasta en el presente año se realice el primer postgrado para comunicadores, aún cuando el papel de éstos en el proceso de cambio en la sociedad en su conjunto es sumamente importante y trascendente.
El acelerado desarrollo de los acontecimientos en nuestro país obliga a las universidades a una rápida y consciente capacitación de sus egresados, sobre todo en aquellos campos que más lo demanda.
Que valioso sería por parte de nuestras universidades, postgrados sobre periodismo judicial dada la importancia que este tema ha tenido en los últimos meses o periodismo ambiental y desarrollo sostenible, o bien sobre aspectos económicos, especialmente en temas de tratados de libre comercio, globalización o competitividad.
Que importante serían también, postgrados o maestrías para los comunicadores sobre aspectos de integración o derecho internacional con énfasis en los aspectos limítrofes, o bien sobre las nuevas tecnologías y los avances en la informática aplicados a las comunicaciones.
Resultó ser el tema de los derechos de la niñez el más apropiado para responder a la urgente demanda de capacitación y renovación de conocimiento por parte de los hombres y mujeres de prensa, postgrado que ha sido ampliamente respaldado por organizaciones que trabajan en el tema tales como Save The Children Noruega, Dos Generaciones y la Procuraduría Especial de la Niñez con el apoyo de la Universidad Centroamericana.
Un conocido pedagogo decía que los títulos de pregrado, deberían ser como las licencias de conducir. Que había que estarlas renovando cada cinco años, y con mucha más razón cuando se trata de profesiones comprometidas directamente con el cambio. Un médico, abogado, ingeniero, economista o cualquier otra profesión que no proceda a actualizar el conocimiento está condenado a quedarse en el ostracismo o relegado a tiempos pasados. Con mucha más razón los periodistas.
Hay que darnos cuenta, que estamos viviendo tiempos interesantes, extraordinariamente interesantes y como dice un proverbio que “no hay actividad humana más apasionante que el ver cómo una sociedad aprende y se transforma” y en esta transformación, los periodistas estamos en lugar preferencial.
El autor es periodista y abogado.