Llegó el momento

Hugo Berríos Sá[email protected]

Arnoldo Alemán usó su poder de Presidente de Nicaragua para: I) dejar en los distintos poderes y entes fiscalizadores del Estado a su gente de “incondicional lealtad” y así poder controlarlos al salir de la Presidencia de la República y, II) usufructuar y defraudar los recursos y fondos públicos para constituir su poder económico, con el objetivo de asegurarse: 1) su “intocabilidad” y la de sus amigos y ex funcionarios públicos involucrados en estos actos de corrupción y, 2) el volver a la Presidencia de la República en el 2006 y así perpetuarse en el poder. Todo estaba preparado. Sin embargo, con la postulación presidencial del Ing. Bolaños se le fue de las manos toda posibilidad de controlar el Poder Ejecutivo y de lograr, entonces, sus objetivos.

El Ing. Bolaños recibió un mandato claro del pueblo nicaragüense y no es posible que aquellos que no lo recibieron quieran imponer en una Asamblea Nacional sus incorrectas y desacertadas voluntades, desafiando la legitimidad y autoridad del Ejecutivo para obligarlo a que abandone la lucha contra la corrupción, pretendiendo, ahora, obstaculizar los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional para impedir que vengan los reales que necesitamos y, así, perjudicar al gobierno de Bolaños “llevándose en el saco” a todo un pueblo que clama por compasión. El presidente Bolaños debe de terminar, de una vez por todas, con esa vergonzosa “alternabilidad de la corrupción”, porque de lo contrario, este gobierno se convertiría en cómplice y encubridor del saqueo ocurrido en la administración anterior.

Sin duda alguna, hay una “unidad de conciencia nacional” para erradicar las “reminiscencias del pasado” que agobian el escenario político y evitar que estas acciones erradas se conviertan en modo de vida y ley para los nicaragüenses. Ya no hay lugar para más confusiones ni tiempo para más dilaciones que pretendan entorpecer el mandato otorgado al Ing. Bolaños. El país no puede seguir siendo rehén de una sola persona y ha llegado el momento de terminar con este secuestro. Conciudadanos, es hora de salir a las calles y dejar oír nuestras voces para respaldar y reiterar ese mandato otorgado al presidente Bolaños para que pueda cumplir con su programa de gobierno, para beneficio de nuestro sufrido pueblo.

Para mí ha sido duro criticar, públicamente, las desacertadas actuaciones del Dr. Alemán, ya que en un momento dado fue el líder de nuestro partido. Pero también estamos conscientes que el Dr. Alemán abusó de la confianza y del apoyo que los liberales le dimos y que desperdició la oportunidad que, los nicaragüenses le brindamos al elegirlo Presidente de Nicaragua. La codicia por el poder absoluto lo corrompió absolutamente y lo llevó a la penosa situación en que hoy se encuentra.

Diputados liberales, el Dr. Alemán los comprometió a defender lo indefendible, pero ustedes no tienen que correr su misma suerte ni tener su mismo final. Estoy seguro que también comparten esta “unidad de conciencia nacional”; por lo que ha llegado el momento de que, sin claudicar ante amenazas estériles, escuchen y se unan al clamor del pueblo que representan y respondan a sus demandas, y por respeto a ustedes mismos, a la Asamblea Nacional y al pueblo de Nicaragua y en apego a la moralidad, la ley y a la Constitución, desaforen al diputado Alemán para que responda a la justicia. ¡Ese momento ha llegado!

El autor es licenciado en Finanzas.  

Editorial
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