En letra pequeña

Fabián [email protected]

¿CAÑONEAR O NO CAÑONEAR?

A diferencia de mi colega Eduardo Enríquez, yo no creo que don Enrique Bolaños deba “cañonear” diputados para conseguir los votos necesarios para desaforar a Alemán. Posiblemente esa sea la vía más rápida para lograrlo, porque debemos reconocer que ha sido hasta ahora la mejor fuente de motivación para la mayoría de nuestro diputados. Y si ha servido para lo malo, ¿por qué no usarlo para lo bueno?, se puede razonar. Principios aparte, vamos a lo práctico: ¿y el dinero? ¿De dónde lo va a sacar don Enrique? ¿Del presupuesto, con checazos? El problema, Eduardo, es que si don Enrique hace eso ahora, mañana lo vamos a tener que estar enjuiciando por usar dinero del Estado para fines oscuros, y, siguiendo esa lógica, el Presidente de turno tendrá que estar comprado los votos para desaforar a Bolaños, porque si no cambia la Constitución también será diputado para esas fechas. Y así, ¿hasta cuándo?

CAPÍTULO FINAL

Don Enrique llegó al punto que la bebe o la derrama. Definitivamente alguien tiene que ganar, y hasta ahora Bolaños parece ser el que está dominando la situación. Apertrechado con el respaldo de la mayoría de la opinión pública, la comunidad internacional, la sociedad civil y aparentemente el Frente Sandinista, el Presidente tiene cercado a Arnoldo Alemán a quien sólo le queda o capitular y doblar su rey o vender cara su derrota. Esta semana sabremos qué tan largo están dispuestos a llegar estos dos señores, protagonistas del telenovelón del momento en Nicaragua.

MORALES CARAZO ACLARA

Don Jaime Morales Carazo me llamó para aclarar que nunca tuvo una discusión con el hijo menor de Arnoldo Alemán, Carlos Miguel, de 17 años, como dice Alemán para explicar el distanciamiento entre él y Morales Carazo. “Con quien yo tuve una discusión fue con Arnoldo Alemán hijo, que tiene 24 años, el propio 10 de enero, cuando me reclamó en La Chinampa por qué yo había votado para que los sandinistas tuviesen dos representantes en la Junta Directiva de la Asamblea”, explica. Según Morales Carazo, él puso en su lugar al hijo de Alemán, pero asegura que no es ésa la causa de su distanciamiento del ahijado. “Imaginate, voy a andar yo con esas niñerías. Eso lo hace Alemán para tratar de ponerme en ridículo”, dice.

PREHISTORIA

Me he quedado con la boca abierta después de leer un boletín de la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut), donde se prohíbe a los medios de comunicación tomar como veraces las declaraciones de Marcos Sándigo, un señor aparentemente ligado a un equipo de fútbol de San Marcos. Y estos señores no se andan con rodeos y advierten que “se tomarán medidas disciplinarias con personas relacionadas a este señor”. Y para que no quepa duda, adjuntan el Código disciplinario de la FIFA, en la parte que habla de sanciones como expulsión de los estadios, negación al acceso a los vestidores de los equipos, etc. ¿En qué momento volvimos a la prehistoria?

AUDACIA

Imagínense, a estas alturas del campeonato, cuando ni el Presidente, ni el Ejército, ni la Policía puede decirle a un medio a quién entrevistar y a quién tomar por veraz o no, se aparece esta gente de horca y cuchillo dando lecciones de periodismo.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí