- Los planes incluyen dotarla de una cafetería, un museo y un mirador, entre otras facilidades, con lo que pasará a formar parte de los atractivos turísticos de la ciudad de San Carlos, donde el Lago Cocibolca se convierte en el Río San Juan
Clarissa AltamiranoCORRESPONSAL/SAN [email protected]
La fortaleza de San Carlos, construida en el siglo XVII, después de estar por más de medio siglo en el olvido, o bien, ocupada como cárcel y oficinas policiales, será restaurada, incrementando así los atractivos turísticos de esta ciudad sureña.
La fortaleza ha estado oculta hasta para los mismo pobladores, que ni cuenta se dan de su existencia. Organismos interesados en el desarrollo turístico de la zona que quieren rescatar el valor histórico de nuestro país, prepararon el proyecto de rehabilitación de la antigua fortaleza con el apoyo de la Comunidad Vasca de España, Eusdal Tondoa, la Asociación para el Fomento del Desarrollo Local Ecosostenible (Asodelco) y la Alcaldía de San Carlos.
MODERNIZACIÓN
El arquitecto Mario Rodríguez, asesor de la obra, explica que desde enero de 2001 estos organismos han trabajado en la restauración de las ruinas. Recordó que en la primera fase se rehabilitó el Barrio Escondido, que se encuentra cerca de la fortaleza. La reparación se llevó a cabo en toda la infraestructura, en el sistema de energía eléctrica, en el drenaje y las paredes del antiguo edificio.
Agregó que el costo de la obra asciende a 181 mil dólares, lo que incluye la construcción de un museo que estará ubicado en el sector oeste, donde se albergarán cañones, fotografías, grabados y datos históricos del lugar, así como todos los demás puntos estratégicos que tenía la corona española a lo largo del Río San Juan.
También se construirá un sitio de uso múltiple, que contará de espacios amplios, así como una oficina, bodega, servicios sanitarios y cuartos de aseo.
ATRACTIVOS
La esquina sureste de la fortaleza, donde se puede apreciar una vista panorámica del Gran Lago y del Río San Juan, se ha destinado para ubicar una cafetería.
El mirador es otro atractivo que tendrá este lugar: desde ahí se aprecia el sitio donde nace el Río San Juan.
El local tendrá andenes para que circulen las personas que visiten el sitio, comenzando desde el parque, y tendrá tres metros de ancho.
En 1977, la fortaleza de San Carlos vivió su último hecho militar, porque era utilizada como cuartel por la Guardia Nacional, y el 13 de octubre, un comando sandinista proveniente en su mayoría del archipiélago de Solentiname, la atacó y conquistó, aunque tuvieron que abandonarla al llegar refuerzos de la Guardia.
ILUSTRE VISITANTE
A lo largo de los años, el Río San Juan ha formado parte de nuestra historia. Al visitar San Carlos, el viajero Julius Froebel manifestó algunas de sus impresiones “sobre un pequeño promontorio formado por el lago y la cabecera del río, punto al que da el fascinante nombre puerto de San Carlos, está la Aduana… existen aquí las ruinas de un viejo castillo español, que la voracidad de la selva se ha tragado ya ocultándolo totalmente. El paisaje que desde esa loma se contempla es de grandeza única”.