Recurso humano valioso en el equipo de trabajo

José Leñero G. Los años noventa aportan novedades importantes a la gerencia. Como lo expresó el Dr. Drucker, de las erogaciones mensuales de las empresas, a lo menos el 90 por ciento es constante, el que debe ser absorbido por los procesos productivos que han estado en curso durante los días que dure. Este hecho […]

José Leñero G.

Los años noventa aportan novedades importantes a la gerencia. Como lo expresó el Dr. Drucker, de las erogaciones mensuales de las empresas, a lo menos el 90 por ciento es constante, el que debe ser absorbido por los procesos productivos que han estado en curso durante los días que dure.

Este hecho da origen al Time Based Management, TBM, cuyo objetivo es descubrir las fuentes de tiempos ociosos, para eliminarlos o reducirlos y Reengineering The Corporation, de Hammer y Champy, 1993, hace ver que la principal fuente de ellos es la organización tradicional que los fracciona en las especialidades que ocupan, donde cada jefe funcional toma las decisiones que convienen a la suya, sin considerar que si optimizan el proceso total.

Inspirados en el Justo A Tiempo de Taichi Ohno de Toyota —proponen la sustitución de la organización tradicional por la organización por procesos, en que cada unidad contenga todas o gran parte de las actividades y especialidades que requiere cada producto, lo que conduce a unidades multidisciplinarias.

Estas unidades son acordes con la Teoría de Sistemas que exige que cada actividad tenga una relación definida y fluida con las demás, como requisito para optimizar el proceso del producto que elaboran entre todas.

Esta nueva organización conduce a que los que integran cada unidad, formen un Equipo de Trabajo (ET), en que la responsabilidad por la calidad oportunidad y costo del proceso que ejecutan y del producto que elaboran, sea de todos sus integrantes.

En estos ET cada uno aporta no sólo el manejo de su especialidad, sino que debe desarrollar otras, de modo que su multifuncionalidad permita la mayor flexibilidad y productividad del proceso global.

En esta organización el control de calidad del producto en proceso lo hace la actividad que recibe cada insumo, de modo que cualquier defecto menor es corregido, a su petición y de inmediato, por el operador que lo elaboró, lo que minimiza el tiempo y el costo de las correcciones menores.

El personal que integra estos ET debe tener una educación y una actitud de compromiso muy desarrollada, los que van recibiendo durante su trabajo hasta convertirse, en corto plazo, en células autodirigidas, esto es, verdaderos subcontratistas.

Estas reciben de la gerencia la orden de elaborar los productos de su especialidad y sus miembros la planifican, determinan los insumos que requieren, ejecutan el trabajo y autocontrolan su ejecución. Además, son capaces de irlo mejorando en la medida que el análisis de su experiencia se lo sugiere.

Peter Block señala que cuando esos ET han alcanzado ese nivel de autosuficiencia, el papel de la gerencia cambia a tres funciones básicas: 1.- Darles la educación y destrezas actualizadas, 2.- Ser los “brockers” que les consiguen el trabajo y los insumos para realizarlo y 3.- Aportarles el financiamiento de sus actividades.

Estos E.T. me gusta llamarlos Equipos Triunfadores y sus integrantes forman uno de los grupos que, junto con los “knowledge workers”, para mí forman una nueva categoría de empleados, que propongo llamar “Recursos Humanos Valiosos”.

* Consultor Internacional.  

Economía

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