Isidro R. Zapata Z.
Hay mucho de que hablar y preocuparse en Nicaragua como para profundizar en los males de los demás, sin embargo, hay males que sobrepasan fronteras.
Mi instinto me dice que hay gato encerrado en todo ese teatrito que montó Chávez. Algo pasó en Venezuela y eso no lo montó la oposición, ese cuadrito estuvo bien montado por sus asesores más connotados. Chávez nunca pudo haber sido capturado ya que su círculo de seguridad son cubanos, ese teatrito fue bien montado, sigan paso a paso todas las noticias vertidas durante esos dos días y se darán cuenta que Chávez, por algún milagro del divino Fidel nunca estuvo en peligro, por el contrario siempre se supo dónde estaba descansando para regresar tan pronto pudieran identificar a sus más férreos oponentes, o sea, todo este andamiaje le sirvió a Chávez para deshacerse de una vez por todas de cualquier allegado que estuviese en desacuerdo en montarle un verdadero golpe de Estado, además como se decía hace algunos meses a Chávez sólo le hacía falta llegar al poder por una insurrección popular pues bien no había sido así, había que hacerla y qué bien montada que les quedó. Yo no soy nadie, ni mucho menos venezolano para dictar el bien o el mal de ese país, pero que ese fue un teatrito bien montado no me queda la menor duda, en otras palabras, fue un repliegue estratégico y temporal para identificar a sus enemigos y regresar triunfante con el “poder popular”.