Gilberto Bergman Padilla
Aparentemente no hay relación entre el Canal 6 y el FMI, pero en el fondo hay una estrecha relación. Todo el mundo está claro de que el supuesto financiamiento para el Sistema Nacional de Televisión de parte de organismos del Estado y otras agencias fue todo un fraude.
Está claro como el agua, que el millón trescientos mil dólares se lo robaron. Hay detenidos, y se dice que habrá mas, pero si la justicia no condena a los ladrones y pasa lo que nosotros conocemos también como una “justicia corrupta”, se avecina un grave problema económico para Nicaragua, que dará pautas a la comunidad de donantes y a los organismos financieros multilaterales sobre los índices de corrupción en nuestro país, ya el embajador Oliver Garza, muy diplomáticamente, ha dicho que el gobierno norteamericano ha estudiado el caso de Nicaragua y del Sistema Judicial y “detectó muchas debilidades”.
Leía en el Diario “La Nación” de Buenos Aires, que el director de Estados Unidos en el FMI, se abstuvo de votar el acuerdo que le otorgó a Guatemala US$105 millones en un nuevo acuerdo stand- by.
Un alto funcionario del FMI, confió a ese diario, que Estados Unidos no apoyará en el organismo internacional programas de asistencia a las naciones que no hayan cumplido con dos requisitos básicos.
1. Un mayor esfuerzo fiscal para reducir gastos del Estado que garantice el equilibrio de las cuentas públicas.
2. Y ahora lo más importante: la lucha contra la corrupción. Esta postura marca claramente cual será la posición que sostendrá el representante del Tesoro norteamericano en casos futuros.
Si los corruptos en el caso del Canal 6 y sus cómplices no caen presos, tendremos un abierto rechazo de Estados Unidos hacia cualquier programa que se trate en el FMI, dado el peso dominante que tiene en el directorio de ese organismo. La postura de la abstención marca una tendencia que podría mantenerse en el futuro.
El Banco Interamericano de Desarrollo, BID, mantiene retenidos a Nicaragua treinta millones de dólares, mientras no se cambie al actual Superintendente de Pensiones. No es que el BID esté interviniendo en los asuntos internos de Nicaragua, pues como dice su representante en Managua “no es política del BID exigir ninguna destitución o no de funcionarios de Estados miembros”. Claro, si nosotros no acatamos las disposiciones, nos quedaremos sin la asistencia internacional.
La Honestidad e Integridad nacional es la piedra angular de la soberanía de un país. Un país de corruptos no puede ser un país soberano.
El autor es rector de la Universidad de Ciencias Comerciales.