- Enrique Iglesias resalta “empeño” del mandatario nicaragüense por restaurar credibilidad del sector público
Consuelo Sandoval [email protected]
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, encomió ayer el empeño del gobierno del presidente Enrique Bolaños por restaurar la credibilidad y la transparencia en el sector público, y aplaudió la decisión de mantener políticas macroeconómicas sanas para evitar la inestabilidad que azotó a este país en el pasado.
“Usted ha iniciado una nueva era y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudarle”, expresó Iglesias, al comprometerse a apoyar las políticas macroeconómicas que dicte Bolaños, luego que ambos sostuvieran un encuentro en la sede de ese organismo en Washington, Estados Unidos.
Bolaños, por su parte, reafirmó ayer el compromiso de su gobierno de combatir el flagelo de la corrupción, cuya victoria contribuirá a que el pueblo nicaragüense gane la guerra contra la pobreza, según dijo.
“Nuestro principal enemigo es la pobreza. Esa es la guerra que tenemos que ganar primero, aunque tengamos que salir victoriosos en muchas batallas, una de ellas es la corrupción”, señaló.
DEMANDA APOYO INTERNACIONAL
Bolaños demandó el apoyo de la comunidad internacional para ejecutar una estrategia para estimular el crecimiento económico, a fin de reducir la pobreza. Afirmó que su gobierno heredó severos desequilibrios macroeconómicos y pesadas obligaciones financieras externas e internas.
El mandatario destacó el respaldo ofrecido por Iglesias para enfrentar la crisis económica nicaragüense que, en su opinión, es generada por la enorme deuda externa, el alto costo de los productos importados, los bajos precios de nuestros productos de exportación, situación que podría agravarse por la sequía que seguramente provocará el fenómeno El Niño.
Aseguró que su gobierno heredó un desbalance macroeconómico que incluye un déficit fiscal del 21 por ciento respecto al Producto Interno Bruto, y una deuda interna de 1,500 millones de dólares, próxima a vencerse, que reduce, además, las posibilidades para ingresar a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés).