- Tropas hebreas cañonean sede
palestina y combaten cerca de donde se supone que nació Jesús - En un incidente no explicado aún, se informa que estaba en llamas la Mezquita de Omar
Laura KingAP
RAMALA, CISJORDANIA.- Tanques y helicópteros israelíes cañonearon el martes el cuartel central del aparato de seguridad palestino en una ofensiva destinada a capturar a fugitivos, mientras se luchaba frente a la Iglesia de la Natividad, en Belén.
Simultáneamente, el primer ministro israelí Ariel Sharon propuso el exilio para el jefe palestino Yasser Arafat.
En enfrentamientos en Ramala y Belén, al menos cuatro civiles palestinos murieron, informó el jefe de seguridad de Cisjordania, Jibril Rajoub.
Añadió que por lo menos 20 de los centenares de personas atrapadas dentro del complejo de seguridad estaban heridos.
COMBATEN CERCA DE IGLESIAS CRISTIANAS
En la ciudad bíblica de Belén, los helicópteros israelíes artillados que sobrevolaban la Plaza del Pesebre se tiroteaban con combatientes palestinos cerca de la Iglesia de la Natividad, construida sobre el lugar tradicional del nacimiento de Jesús.
A unos 100 metros, hubo un intenso tiroteo frente al Convento Santa María, operado por la orden católica de los salesianos.
Cerca al convento, un hombre de 64 años y su hijo de 38 fueron heridos por fuego israelí, dijo Sami Abdeh, un hijo que logró sobrevivir. Las tropas no permitieron que las ambulancias llegaran a su residencia y ambos murieron desangrados, dijo Abdeh.
BALAS
El ministro de Planificación palestino, Nabil Shaath, dijo que Arafat “no saldrá de Palestina: éste es el regreso definitivo; no más refugios”.
La ofensiva del martes tiene lugar mientras Israel ampliaba su ofensiva de cinco días, la llamada “Operación Muro Protector”, contra los militantes palestinos acusados de una ola de ataques terroristas, incluyendo seis detonaciones suicidas en los últimos seis días.
El martes en la madrugada los tanques israelíes irrumpieron en los pueblos cisjordanos Tulkarem y Belén. Los israelíes ya controlaban las ciudades de Ramala y Qalqiliya.
El canciller israelí Shimon Peres dijo que la ofensiva durará de tres a cuatro semanas. Sin embargo, Sharon dijo que la campaña era ilimitada.
MUCHOS HERIDOS Y MÁS DETENIDOS
En Ramala, unos 700 sospechosos palestinos han sido detenidos desde el viernes, dijo el vocero del Ejército, brigadier general Ron Kitrey. Asimismo, los cadáveres de 25 palestinos muertos en la incursión israelí en Ramala fueron depositados en la morgue del hospital de esa ciudad, y los médicos dijeron que los soldados les impedían enterrarlos.
En el suburbio de Beituniya, en Ramala, tanques y helicópteros israelíes cañonearon la sede del Servicio Palestino de Seguridad Preventiva, en un asalto durante toda la noche, después que unas 400 personas en el interior se negaron a rendirse.
Una mujer palestina de 56 años abandonaba el hospital cuando aparentemente un francotirador israelí le disparó, dijo el doctor Hosni Atari. Los soldados no permitieron que la trataran y murió, explicó el doctor.
APELACIONES
Muchas voces se han alzado exigiendo una solución a este sangriento conflicto:
El encargado de política exterior de la Unión Europea, Javier Solana, dijo que ya era hora de que Sharon y Arafat dejaran sus cargos. “Ambos tienen más de 75 años, y han vivido el conflicto por mucho tiempo. No sería mala idea que abandonaran sus cargos para dar paso a otra gente”, dijo Solana a una radio española.
En una apelación al presidente estadounidense George W. Bush, los líderes de denominaciones cristianas en Tierra Santa le pidieron la intervención inmediata de Estados Unidos. “Le exhortamos a poner fin inmediatamente a la tragedia humana que está ocurriendo en esta Tierra Santa, en nuestras ciudades y pueblos palestinos”, dijeron los líderes eclesiásticos.
Sharon, mientras tanto, dijo el martes que propuso que el enviado de la Unión Europea, Miguel Moratinos, u otros diplomáticos, se lleven a Arafat al exilio. Sharon dijo que dicha medida requeriría la aprobación del gabinete.
“Le dije (a Moratinos) que si quieren vayan con un helicóptero y se lo lleven de aquí”, dijo Sharon durante una visita a bases del Ejército en Cisjordania, en declaraciones difundidas por la Radio Israel. “Él (Arafat) no podrá regresar”.
Arafat ha estado recluido por los israelíes, desde el viernes, en una oficina de su complejo en la ciudad de Ramala.