- Experiencia de una familia que fabrica guitarras
María Antonia López M. [email protected]
La tradición familiar se mantiene, aunque el apoyo institucional no llega. Guitarras Zepeda, es posiblemente la marca más conocida en el país. Los entendidos en música saben que sus orígenes fueron en Managua, pero la tercera generación de fabricantes se trasladó hasta Masaya hace unos 15 años.
Sergio Zepeda, cantor de profesión, ha logrado conservar el trabajo iniciado por su abuelo, invirtiendo parte de sus ganancias para sostener el taller.
“No logramos explicarnos por qué la gente prefiere la guitarra extranjera a la nuestra, tenemos una alta calidad y usamos las mismas maderas que los talleres de España, México o americanas por ejemplo”, recalcó Zepeda.
Según dijo, lo único en que varían son las plantillas, las medidas son iguales, aunque algunas son diseñadas conforme las solicitan los clientes.
“Las buenas guitarras son fabricadas de madera de cedro, y en algunos catálogos, hasta aparece que la llevan desde Centroamérica hasta España”, destacó.
Indicó que su taller estaría en disposición de aportar mayor calidad, porque tienen el conocimiento, pero requieren de mejorar la maquinaria y para eso es necesario hacer una inversión que no tiene con qué respaldarla.
Esa situación también le ha limitado pretender hacer exportaciones hacia el resto de Centroamérica porque no podrían soportar un pedido, apenas tienen mediana capacidad para producir unas 15 al mes.
Para pensar en una inversión más seria, podría recurrir a un préstamo bancario, sin embargo, no pretende hacerlo mientras no tenga un mercado que le asegure la venta de su producto, tomando en cuenta que la demanda nacional no es muy alta.
En este taller hay capacidad para producir otros instrumentos como virgüela, guitarrones, mandolinas de igual calidad que las guitarras, cuya demanda es generalmente de grupos de música acústica como mariachis, tríos y otros. Los conjuntos modernos en su mayoría utilizan medios electrónicos.