Las cuencas de los ríos están amenazadas por la erosión y el despale, lo que ha motivado la puesta en marcha de una segunda fase del programa de desarrollo forestal apoyado por la cooperación nórdica.

Recuperarán recursos naturales de las cuencas fluviales

Ríos de Estelí, Carazo, Matagalpa, Jinotega y Managua serán atendidos para evitar su deterioro Programa será apoyado por la cooperación nórdica con un monto de 38 millones de dólares Martha Marina GonzálezEspecial para [email protected] Luego que una empresa consultora finlandesa finalizara un diagnóstico sobre el estado de las cuencas de varios ríos del país, se […]

  • Ríos de Estelí, Carazo, Matagalpa, Jinotega y Managua serán atendidos para evitar su deterioro
  • Programa será apoyado por la cooperación nórdica con un monto de 38 millones de dólares

Martha Marina GonzálezEspecial para [email protected]

Luego que una empresa consultora finlandesa finalizara un diagnóstico sobre el estado de las cuencas de varios ríos del país, se dedujo que éstas presentan problemas ambientales, por lo que se decidió continuar con la segunda fase del Programa Socio Ambiental y Desarrollo Forestal (Posaf).

Las cuencas que serán atendidas son: las del río Dipilto y El Jícaro, en Nueva Segovia; las sub cuencas del río Estelí y río Grande de Carazo; las sub cuencas del río Jigüina, Molino Norte y San Francisco, de los departamentos de Jinotega y Matagalpa; asimismo la cuenca sur del lago de Managua y San Francisco Libre.

La segunda fase partió con la conformación de los comités técnicos locales de las cinco alcaldías integradas a la sub cuenca del río Estelí, quienes se encuentran coordinados con el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), el Instituto Nacional Forestal (Inafor) y el Instituto de Desarrollo Rural (IDR).

Héctor Valdivia, coordinador del Posaf para la segunda fase, dijo que pretenden incidir de manera directa en 77,000 hectáreas para beneficiar a 14,500 productores de 22 municipios del país.

Explicó que el programa está diseñado a ejecutarse en los próximos cinco años, con un financiamiento de 38 millones de dólares, monto que será aportado en gran parte, por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Nórdico de Desarrollo.

MEJORARÁN CONDICIONES

Valdivia manifestó que el programa busca mejorar las condiciones socioeconómicas y ambientales de la población, para tal fin cuentan con tres componentes referidos al manejo y recuperación de los recursos naturales, apoyo a la prevención de desastres naturales y fortalecimiento institucional.

Durante la segunda fase, el coordinador del programa explicó que realizarán esfuerzos en las sub cuencas y fincas privadas en las que destinarán recursos para trabajar en los planes de manejo de las áreas protegidas, atención a los productores y apoyo en los estudios de delimitación de las áreas.

“Vamos a promover nuevos sistemas de producción sostenibles y rentables, la diversificación de los cultivos se realizará en las fincas privadas, así como los sistemas agroforestales para mejorar la fertilidad del suelo, la infiltración del agua, los rendimientos, construcción de cercas vivas, cultivos de callejones, cortinas rompe vientos, semillas mejoradas”, dijo Valdivia.

Entre otros objetivos del programa, se destaca financiar de una a dos hectáreas de café donde se incorporarán otros componentes como la conservación de suelo, cultivos de cobertura, musáceas, frutales, plantas forestales, energéticas o maderables para diversificar la producción e ingreso de los productores.

“Con los sistemas silopastoriles se promoverá el ordenamiento de las fincas, la división de los potreros, semillas mejoradas de pastos, árboles y cercas vivas. Se trata de promover los cultivos tradicionales con el árbol para que el productor pueda beneficiarse con mayor producción de forraje, producción de leña, postes y otros productos”, aseguró.

El programa contempla el apoyo a 22 municipalidades para la prevención de los desastres naturales. Valdivia especificó que las alcaldías recibirán financiamiento hasta por 100 mil dólares, que serán invertidos en obras de infraestructura en las riberas de los ríos, entre ellas muros, diques de contención, reforestación y capacitación.

ESTADO GRAVE

En la mayoría de las subcuencas afectadas, los principales problemas identificados están referidos a la deforestación, extrema pobreza rural y la contaminación de los cuerpos de agua.

“Es un círculo vicioso que genera mayor pobreza y hay que revertir la problemática del ambiente para reducir la pobreza”, expresó el coordinador del Programa Socio Ambiental y de Desarrollo Forestal (Posaf), Héctor Valdivia.

Valdivia considera que en Estelí la deforestación, degradación de suelos, disminución y contaminación de fuentes agua, y la agricultura en zonas de ladera, han elevado los niveles de pobreza y desnutrición, el desempleo y vulnerabilidad ante los eventos naturales, alta concentración de productores, e incidencia de enfermedades.

En el caso de la subcuenca de los ríos Dipilto y El Jícaro, la erosión, despale y quema de rastrojos provocan baja productividad agropecuaria y pérdida de especies forestales; en tanto que la falta de crédito ha incidido para la venta de sus bosques y tierras, la contaminación de las aguas, a la vez, genera enfermedades y contaminación de cuerpos de agua potable y los incendios forestales empobrecen los suelos y hay baja cobertura boscosa.  

Economía

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