- Ataques en la tierra donde nació Jesús perturbaron la atmósfera del día de Pascua
Cables combinados
CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Juan Pablo II llamó ayer a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro a orar por Belén, que vive “horas difíciles y se encuentra en grave peligro”.
El Papa dedicó toda su oración a la situación en Tierra Santa, en su mensaje desde la ventana a decenas de miles de peregrinos presentes ante la Basílica de San Pedro en este Lunes de Pascua.
“Hoy” —dijo— “los invito a orar en particular para los habitantes de Belén, la ciudad donde nació Jesús, que en este momento vive horas difíciles y está en grave peligro”.
“Nos llegan tristes noticias preocupantes que perturban la atmósfera del día de Pascua, que debía ser día de paz, de felicidad y de vida”, añadió el Papa.
Juan Pablo II dijo que está cerca de sus hermanos y hermanas y ora como la Iglesia entera para que “termine un calvario tan doloroso”, palabras estas últimas que pronunció con énfasis.
La víspera, en conmovedor llamado por la paz en Medio Oriente, el papa Juan Pablo II había pedido en su mensaje de Pascua a todos los responsables políticos y religiosos que se movilicen, porque “nadie puede quedarse callado e inerte” ante la guerra “que no resuelve nada”.
“¡Parece como si se hubiese declarado la guerra a la paz! Pero la guerra no resuelve nada, acarrea solamente mayor sufrimiento y muerte”, clamó el Papa en su mensaje Urbi et Orbi, a la ciudad y al mundo, que leyó al término de la misa de Pascua frente a la Basílica de San Pedro ante unos cincuenta mil peregrinos de todo el mundo.
HORROR EN TIERRA SANTA
“La Tierra Santa está sumida de nuevo, en estos últimos días, en el horror y la desesperación”, dijo el Papa, mientras se divulgaban noticias de que continúan los combates entre soldados israelíes y guardaespaldas del presidente palestino Yasser Arafat.