- Ola de atentados suicidas ha cobrado más de 40 vidas en cinco días
- El ministro del gabinete palestino, Saeb Erekat, acusó al presidente estadounidense George W. Bush y a las Naciones Unidas de hacer caso omiso del sufrimiento de los palestinos
Laura KingAP
CISJORDANIA.- Apoyadas por tanques y artillería pesada, las tropas israelíes intensificaron ayer una ofensiva en Cisjordania y dispararon armas antiaéreas contra un edificio en el centro de esta ciudad.
Las fuerzas también incursionaron brevemente en Belén. Los disparos de los tanques resonaron en las calles palestinas.
Entre tanto, un coche-bomba estalló la noche de ayer cerca de la antigua Jerusalén, matando al dinamitero e hiriendo gravemente a un policía que inspeccionaba el vehículo en un retén, informaron las autoridades.
La explosión marcó el sexto atentado dinamitero en los últimos seis días. Arrancó el techo del automóvil blanco y dejó un montón de metales retorcidos en el área, que no estaba concurrida.
“Un terrorista dentro del vehículo se voló y murió”, dijo el portavoz de la Policía, Kobi Zariyahu.
Ante la ola de atentados suicidas que han cobrado más de 40 vidas en cinco días, los líderes israelíes dijeron que una gran operación militar buscaría destruir la supuesta infraestructura terrorista de los palestinos, quienes consideran que las tácticas de Israel representan una campaña de terrorismo de Estado contra la población civil.
Las tropas israelíes efectuaron allanamientos casa por casa en busca de terroristas palestinos y sus arsenales, y se enfrentaron a tiros contra sujetos armados. En el centro de Ramala, los soldados utilizaron baterías antiaéreas montadas en vehículos para pulverizar la fachada de un edificio donde supuestamente se refugiaban palestinos armados.
FUGITIVOS
Entre los fugitivos perseguidos por las fuerzas israelíes en Ramala figura Marwan Barghouti, líder de la milicia palestina, informó una fuente de seguridad israelí que solicitó no ser identificada. Los funcionarios israelíes dijeron que Barghouti estuvo involucrado en numerosos atentados mortíferos contra la población civil.
Luego del anochecer, los disparos continuaban de manera esporádica en Ramala, donde un estricto toque de queda y los persistentes tiroteos han transformado un activo centro comercial en un pueblo fantasma.
El líder palestino Yaser Arafat, a quien Israel responsabiliza por una de las peores oleadas de atentados desde que el conflicto comenzó hace 18 meses, permanece confinado a sus oficinas en Ramala por cuarto día consecutivo, sitiado por las tropas israelíes y los tanques dentro del terreno de su complejo.
Las tropas israelíes levantaron más barricadas alrededor del complejo de Arafat. El gobierno israelí declaró que la incursión renovada en Cisjordania era una acción de legítima defensa, ya que los dinamiteros suicidas estaban atacando ciudades y pueblos en todo el país.
GUERRA TOTAL
La agresión israelí contra los palestinos está llevando a la región hacia una guerra total, advirtieron ayer los ministros de Relaciones Exteriores de los 52 países islámicos reunidos en la Organización de la Conferencia islámica (OCI).
Los ministros de la OIC adoptaron de manera unánime un documento en el que denuncian la “agresión” israelí y apoyan la lucha palestina por sus “derechos nacionales inalienables”.
Los ministros pidieron a las Naciones Unidas imponer “sanciones disuasivas” contra Israel para que el gobierno israelí cese sus ataques contra los palestinos.
Condenó firmemente el “bombardeo israelí de las poblaciones palestinas y de la sede de la Presidencia palestina, que pone en peligro la vida del presidente Yasser Arafat”.
La OCI denunció el “terrorismo de Estado” practicado por Israel, y llamó a Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea a tomar las medidas necesarias para detener la “agresión” israelí.