- Los habitantes de Lana Arriba, comunidad de Rancho Grande, Matagalpa, crearon un Comité de defensa contra la pobreza. Los campesinos solicitan ayuda para la cosecha de primera y construir casas dignas, ya que viven en champas de plástico.
Maricely LinarteAdolfo Olivas OlivasCORRESPONSALES /[email protected]
En busca de erradicar la pobreza en la comunidad Lana Arriba, ubicada a 13 kilómetros de la ciudad de Rancho Grande, Matagalpa, un grupo de habitantes constituyó el “Comité de defensa contra la pobreza”.
José Esteban Pérez Ortiz, presidente de la junta directiva del comité, dijo que los miembros de esta comunidad viven en extrema pobreza, debido al bajo rendimiento de las cosechas de apante y el analfabetismo que supera el 60%.
“En la cosecha de apante se perdieron más de 80 manzanas de frijoles en la comunidad, los que sembraron temprano se nacieron y los que sembraron tarde se les quemaron”, dijo Denis Eloy García, habitante de la comunidad.
García, manifestó que muchos campesinos en extrema pobreza viven en champas de plástico negro, o viviendas con techo de madera que se encuentran en mal estado y que no soportarán el próximo invierno.
Después que se perdió la cosecha de frijoles, será difícil salir adelante, afirmó el habitante de la comunidad Lana Arriba. “Nosotros echamos manos de esa cosecha para ayudarnos y preparar la siembra de primera, pero no sabemos qué hacer, porque ni en los cortes de los cafetales trabajamos”, enfatizó.
SOLICITAN AYUDA
José Esteban Pérez Ortiz, en representación de los habitantes y la directiva, solicita ayuda al Gobierno Central para que les faciliten láminas de zinc y financiamiento para la siembra de primera.
“Hicimos gestiones con la Alcaldía Municipal y enviamos una carta al presidente, ingeniero Enrique Bolaños, para que nos ayude con techo para 170 familias que se encuentran en malas condiciones, según un censo que levantamos, pero seguimos esperando respuesta de nuestras solicitudes”, dijo el líder comarcal.
Pérez Ortiz, añadió que también necesitan apoyo para construir una capilla católica, para lo cual requieren otras 40 láminas de zinc y materiales de construcción.
Comentó que carecen de un templo y viajan hasta Rancho Grande en Matagalpa o El Cúa en Jinotega, para asistir a una celebración religiosa.
COMISIONES DE PREVENCIÓN SOCIAL DEL DELITO
El municipio de Rancho Grande, ubicado a 87 kilómetros de la cabecera departamental, Matagalpa, se enrumba por el sendero de la paz y estabilidad mediante la organización de Comisiones de Prevención Social del Delito en respaldo a la Policía Nacional para reducir los niveles de delincuencia.
El teniente Teófilo Medina, jefe de la delegación policial en Rancho Grande, recuerda que en otros tiempos ese municipio era escenario de bandas peligrosas de delincuentes que provocaban zozobra e incertidumbre en sus pobladores.
La Policía Nacional de Rancho Grande, cuenta con una plantilla de 10 agentes, que difícilmente dan cobertura a un vasto territorio de 598 kilómetros cuadrados.
“Contamos con un vehículo en regular estado, pero el problema más agudo es el combustible, porque al mes solamente recibimos 35 galones”, dijo el jefe policial.
El trabajo de seguridad ciudadana ha mejorado de manera considerable, gracias a la participación de las comisiones, organizados en el casco urbano y área rural del municipio.
“A partir de esta organización el delito ha disminuido al trabajar de manera coordinada con las comunidades”, refirió el jefe policial, quien dijo que el año pasado contabilizaron 216 delitos, entre ellos 2 asesinatos y 1 homicidio.