- Comisionado general Francisco Bautista, subdirector de la Policía, inspecciona desarrollo del Plan Verano 2002
- Veraneantes respaldan plan de
seguridad de la Policía que decomisa armas y cuchillos en las entradas de los balnearios
Juan Rodríguez [email protected]
La ciudad de Managua era vigilada ayer bajo un fuerte dispositivo policial, lo que ha mantenido a la capital en relativa calma en los últimos tres días, consideró el subdirector de la Policía Nacional, comisionado general Francisco Bautista.
Varios jefes nacionales de la Policía realizaron ayer un “chequeo” a las fuerzas desplegadas en todos los departamentos, carreteras y centros turísticos de la ciudad para constatar el desarrollo del “Plan Verano 2002” que entró en práctica el viernes anterior.
En un recorrido que realizó LA PRENSA por varios populosos balnearios de Managua, pudo constatar que grupos de policías realizaban su labor desde horas muy tempranas. Unos revisando vehículos y orientando a las personas a no sentarse en los bordes de las tinas de las camionetas porque podrían sufrir caídas mortales. A los conductores les orientan a no manejar en estado de ebriedad.
Otros agentes registraban a las personas que entraban a la laguna de Xilóa y El Trapiche para detectar la portación de armas blancas, de fuego o botellas de vidrio y proceder a decomisarlas.
Algunas personas mostraron complacencia con las medidas de seguridad de la Policía, mientras otras se molestaban con el registro.
En algunos sitios, las autoridades se apoyaban con la técnica canina del Laboratorio Central de Criminalística, para detectar drogas o armas de fuego.
Algunos oficiales dijeron que la incidencia delictiva en los centros turísticos en todo el país, así como los accidentes en las carreteras, podrían reducirse en Semana Santa por el empeño y el interés de la jefatura de la Policía Nacional, de que la ciudadanía “se sienta protegida”.
Las medidas tienen como objetivo proteger la integridad física de la gente, afirmaron.
¿DÓNDE ESTÁN LOS RADARES?
LA PRENSA en su recorrido por las afueras de Managua (sólo tres días después de iniciada la Semana Mayor) no pudo ver por ningún lado los famosos radares que miden la velocidad de los vehículos, posiblemente porque la donación fue de sólo 20 aparatos.