- Hasta ayer la afluencia de veraneantes era escasa, no obstante la Policía espera que hoy lleguen más, por lo que recibirán refuerzos
María Antonia López M. [email protected]
LEÓN.- Los balnearios de Poneloya y Las Peñitas, visitados por la mayoría de habitantes de ese departamento occidental, observaban hasta ayer miércoles una reducida cantidad de bañistas, pero una fuerte presencia policial.
El sector de la bocana de Poneloya, era el sitio donde se concentraba mayor cantidad de personas, dado que en ese lugar el agua es más tranquila para el baño de los niños.
Cabe señalar que Poneloya es uno de los balnearios que mayor infraestructura privada tiene, cercana a la playa, y por ende, muchas familias se trasladan a esas viviendas para disfrutar de ratos de sol.
A su vez disponen de cuadraciclos para la diversión de los más jóvenes, que en años anteriores realizaban paseos a alta velocidad sobre la arena, situación que causó varios accidentes. Pero este año hubo una disposición policial que impidió la utilización de este tipo de transporte y se ha cumplido a cabalidad.
También es notoria la presencia de un equipo de rescate de la Defensa Civil departamental muy cercano a la bocana de Poneloya.
MÁS POLICÍAS
El capitán Leonel Guerrero, segundo jefe de Seguridad Pública y jefe en Poneloya, expresó que a partir de hoy estarían incrementando la participación de oficiales, pasando de 40 a 80, que serán distribuidos en playas y carreteras.
“Creemos que la gente aumenta su presencia a partir del jueves, esperamos un desborde, pero hasta el momento la situación ha estado bastante controlada”, reiteró.
Desde lunes hasta miércoles, las autoridades tenían reportado un accidente con dos lesionados leves que se produjo porque un camión y una camioneta pretendieron pasar al mismo tiempo un puente estrecho, más algunos incidentes menores.
Guerrero indicó que están patrullando las playas en motocicletas, bicicletas y a pie para mantener el máximo control, así como varios retenes sobre las carreteras.
Mientras en el balneario El Velero, había poca presencia de bañistas y ninguna presencia policial, ni de cruzrojistas, en tanto los precios de entrada se cobraban desde cinco córdobas al peatón hasta 300 por un bus con turistas. Cabe destacar que la Carretera Vieja a León que lleva hasta ese balneario y otros aledaños está en pésimo estado.