Benjamín Blanco [email protected]
Un total de 50,800 hectáreas de bosques es la meta que el Instituto Nacional Forestal (Inafor), a través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), pretenden rehabilitar en un período de 20 años, con el objetivo de mitigar los efectos de los desastres naturales en la zona norte del Lago de Managua y la Cordillera de los Maribios de nuestro país.
Actualmente este proyecto se encuentra en la fase de estudio que comprende veinte municipios: 9 del departamento de Chinandega, 10 del departamento de León y uno del departamento de Managua, abarcando así una superficie total de un millón de hectáreas.
Los aspectos generales del Plan de Manejo Forestal para la prevención de desastres consisten en: manejo de bosque nativo, reforestación, conservación de suelo, protección forestal, mejoramiento de la economía familiar y el fortalecimiento organizativo de las comunidades, municipalidades, Organismos No Gubernamentales e instituciones involucradas en la preservación del medio ambiente.
EVITANDO DESLAVES
Con la ejecución de este Plan Maestro se pretende que a través de un efectivo manejo forestal y la reforestación de cuencas hidrográficas permita la solidificación del suelo, lo que incidirá que al momento de una inundación se arrastre un menor flujo de sedimentos reduciendo así el peligro de grandes deslaves.
Uno de los ejes principales de este proyecto que impulsa el Inafor con la ayuda de la cooperación japonesa, es lograr un mejoramiento forestal apropiado, fomentando la formación de bosques con un aprovechamiento sostenible teniendo como base para su ejecución la participación comunitaria y que la mayoría de las acciones se realicen por los habitantes locales de los municipios, en donde se desarrollará el plan.