- Intercambian experiencia sobre aprovechamiento óptimo de suelos “pobres” y cenagosos
Heberto Jarquín ManzanaresCORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]
Productores de arroz, frijoles, maíz, hortalizas y frutas, se dieron cita en la comunidad de Sumubila, municipio de Bilwi (Puerto Cabezas), para intercambiar experiencias sobre la implementación de nuevos sistemas de agricultura, desarrollados en suelos altamente húmedos y catalogados como “pobres”, que abundan en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
En el encuentro participaron 60 agricultores de las comarcas de Whihilwás, Kalmata y “El Zopilote”, municipio de Rosita, que llegaron a Sumubila donde existe una parcela modelo de ocho manzanas donde se practica el llamado “cultivo rotativo”.
La pareja formada por los señores Alfonso López Lacayo y Bernardina Taylor de López, son los propietarios de la pequeña finca donde cultivan granos, frutas, tubérculos y legumbres, durante todo el año.
Don Alfonso explicó a los asistentes que “hace un año adquirió el terreno que nadie quería porque era cenagoso y supuestamente no tenía nutrientes para desarrollar cualquier tipo de cultivos”.
“Lo primero que hice fue acabar con la maleza y drenar la parcela, luego sembré arroz, que es resistente a la humedad, después introduje maíz y frijoles. Al mismo tiempo sembré quequisque, yuca, plátanos, caña de azúcar, tomates, repollo y papaya; practicamos una agricultura intensiva, sin necesidad de ampliar la frontera agrícola”, sostuvo el agricultor.
Aseguró que la clave de su éxito está determinada por el sistema conocido como “cultivos rotativos”.
“Después que recojo la cosecha de maíz, inmediatamente limpio la hierba (maleza), después corto la caña del maíz que sirve de abono y luego siembro frijoles”, indicó.
Consideró que si hubiera repetido el cultivo de maíz los resultados serían negativos, “por eso es que se tienen que rotar los cultivos y de esa forma se aprovecha la misma parcela todo el año”, explicó el productor.
SIN QUEMAS
Algo novedoso en el sistema de “cultivos rotativos” es que no se practica la quema del terreno cuando se prepara para la siembra. “El fuego acaba con las sustancias orgánicas que nutren las plantas, además, representa un peligro para la flora y la fauna”, manifestó don Alfonso.
Cosme López, agricultor de la comunidad “El Zopilote”, dijo que existe una creencia errónea de que las quemas sirven para matar las malezas y que alejan las plagas. “La experiencia que estamos viendo en Sumubila es importante, demuestra que esa práctica (la quema) es innecesaria”, comentó.
La señora Bernardina Taylor, esposa de don Alfonso, aseguró que en los “cultivos rotativos” tienen el cuidado de no sembrar en las faldas de los cerros para evitar la erosión de los suelos.
“Otra forma de frenar la erosión, es creando cortinas rompevientos, esa función le corresponde a los cultivos de papaya y caña de azúcar”, señaló.
TRABAJO EN FAMILIA
“Como la parcela es pequeña, no se requiere de mucha mano de obra para el cultivo rotativo, ahí participa toda nuestra familia que está integrada por seis miembros, padre, madre y cuatro hijos”, sostuvo la productora.
Julio Marcos Rigby, originario de la comunidad de Kalmata, expresó que el trabajo comunitario y familiar ha demostrado su efectividad en la agricultura intensiva que practica la familia López Taylor en Sumubila.
El encuentro de campesinos realizado en la parcela modelo de Sumubila fue auspiciado por la Fundación para la Unidad y la Reconstrucción de la Costa Atlántica (Furca).
AL NATURAL
El productor costeño Alfonso López Lacayo aseguró que en la parcela modelo de su propiedad, ubicada en Sumubila, procuran evitar el uso de pesticidas.
“Las sustancias químicas son tóxicas y a veces causan mayores estragos en la fauna que en las plagas; al mismo tiempo representan un peligro para las fuentes de agua que sirven de abrevadero a los animales y para consumo humano”, indicó el productor.
“Al mismo tiempo utilizamos elementos naturales, orgánicos, como el frijol abono, para enriquecer los suelos; los resultados han sido satisfactorios”, resaltó.