- Falta de mantenimiento amenaza varias opciones
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
Más del 90 por ciento de los balnearios del departamento de Estelí, ubicado a 140 kilómetros al norte de Managua, carecen de las condiciones higiénicas sanitarias, por la falta de mantenimiento y la sequía que ha ocasionado el estancamiento de las aguas de los ríos.
Lugares como el Salto de La Estanzuela, El Tular y El Oasis presentan serias deficiencias en sus infraestructuras, lo que dificulta la comodidad de los veraneantes.
El Instituto de Turismo (Intur) ha incumplido la promesa de mejorar las condiciones de infraestructura en los alrededores del imponente Salto de la Estanzuela, que permanece en el olvido, a pesar de ser uno de los lugares más bellos para veranear.
Otros sitios tradicionales que visitaban los bañistas en diversos puntos del Río Estelí, desaparecieron con el huracán “Mitch”, que asoló el país en octubre de 1998, al quedar soterrados por los montículos de arena y piedra arrastrados por el fenómeno natural.
Partiendo de estas dificultades, en las inmediaciones de la ciudad de Estelí, en los últimos años han surgido piscinas privadas como el “Centro Acuático el Diamante” y el “Centro la Amistad”, que poseen buenas infraestructuras.
Estos balnearios privados gozan de la protección de la Policía Nacional y de salvavidas de la Cruz Roja Nicaragüense, al tiempo que poseen el aval de funcionamiento del Ministerio de Salud (Minsa).
José Ángel Pino, director municipal del Minsa, el “Centro Acuático El Diamante” y el “Centro la Amistad”, son los únicos balnearios de Estelí, que cumplen con los requisitos sanitarios que demanda la entidad.
El doctor Pino señaló que la calidad de las aguas de la mayoría de los balnearios rurales es deficiente y el hacinamiento de personas puede ocasionar enfermedades de la piel y problemas diarreicos.
Indicó que parte de la contaminación de las aguas de los ríos se debe a los problemas de la sequía, quedando únicamente algunas represas. Por tal razón, el Minsa ha recomendado a las personas que manejan los balnearios a que utilicen el cloro para evitar males mayores.