- En diversas parroquias se realizó la procesión de Domingo de Ramos o de “la burrita”
Kathia ReyesEspecial para LA [email protected]
En medio de palmas, vítores y música de chicheros miles de feligreses celebraron ayer, en horas de la mañana, la tradicional procesión del Domingo de Ramos.
La procesión, popularmente conocida como de “la burrita”, es una tradición religiosa nacional, en la cual se manda a bendecir las palmas con que se recibe a la imagen de Jesús del Triunfo, ya que según las creencias católicas, éstas protegen a los hogares de cualquier desgracia.
En Ducualí, barrio capitalino, este rito ha sufrido algunas modificaciones, pues desde la fundación de la parroquia del lugar “San Juan María Vianey”, en vez de la imagen de Jesucristo es un niño quien monta la burra que encabeza la procesión.
Según Bayardo de León, el cambio se hizo desde la fundación del templo, hace aproximadamente unos cinco años y obtuvieron la autorización del mismo cardenal Miguel Obando.
FERVOR RELIGIOSO
“¡Viva Cristo Rey!”, pronunciaba con gran entusiasmo la feligresía del barrio El Calvario. La población católica del lugar también se unió a la celebración. “La gente se ha quedado con las costumbres de la Managua vieja y ésa es la preocupación de conseguir donde sea la burrita y suficiente palma”, dijo Rafael Bermúdez, cura párroco de El Calvario, quien además destacó la activa participación popular en este tipo de actividades.
Por supuesto, no faltó la renuencia de la burrita, que en la procesión siempre se luce, pues se detiene en medio del recorrido o al momento de entrar a la iglesia.
Con la “procesión de la burrita”, el Domingo de Ramos, que simboliza la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, se da inicio a las actividades religiosas de la Semana Santa.