- Claman para que los abastezcan de morfina para calmar el dolor
Auxiliadora MartínezEspecial para LA [email protected]
BOACO.– El drama que padecen los enfermos en etapa terminal del cáncer, es lamentable porque el Ministerio de Salud no les está suministrando la droga (morfina) que les ayuda a soportar el sufrimiento causado por la enfermedad.
La situación que estas personas enfrentan es penosa, ya que la mayoría son de escasos recursos económicos, por lo que no pueden comprar el fármaco por su cuenta, manifestó la señora Margarita de Mendoza, quien vive un terrible calvario al tener enfermo a su marido.
Desde hace un mes, aproximadamente, el Minsa dejó de proveer la morfina al Centro Nacional de Radiaciones “Nora Astorga”, para los enfermos de cáncer, aduciendo falta de recursos para la adquisición del medicamento.
Doña Justina Miranda Ríos, de 65 años, enferma de cáncer en los huesos desde hace 5 años, señaló llorando, que vive de la caridad de sus vecinos y de dos hermanos suyos, porque desde que cayó en cama no puede valerse por sí misma.
Agregó que debido a esto no puede comprar las cien ampolletas de 20 miligramos que cada 10 días le entregaban en el hospital, cada una con un valor aproximado de 30 córdobas y cuya venta es restringida.
LABORATORIO AGOTA RESERVAS
A raíz de que el Minsa suspendió el abastecimiento de morfina al Centro Nacional de Radiaciones, a los pacientes se les extendió una receta para que fuera autorizada por las autoridades del Minsa Central y poder comprar el medicamento en Generic Pharma S.A., a un precio más bajo, explicó Margarita Mendoza.
Dada la gran cantidad de enfermos de cáncer en todo el país, el laboratorio farmacéutico agotó sus reservas de morfina, por lo que los afectados exigen del Minsa una solución a su situación, ya que no tienen cómo comprarla y es la única sustancia que les ayuda a mermar el tormento que significa esperar la muerte.
En tanto, el señor Santos Mendoza López, de 47 años, desde hace unos 8 meses está usando la droga en cantidad de 60 unidades de 20 miligramos cada 15 días, para poder aguantar los dolores que le ocasiona el cáncer.
Una de las hijas de don Santos expresó que además de ser una ingratitud del Minsa hacia estas personas, se les está violando sus derechos humanos, al dejar que estén sufriendo por falta de medicamento controlado por dichas autoridades.