- Los delincuentes vestidos de policía llegaron a las 6:30 de la mañana del domingo, simulando un registro
- Luego de golpear a dos personas se llevaron una camioneta y una pistola del vigilante
Mario Sánchez P. [email protected]
Tres hombres disfrazados de policías realizaron un asalto a eso de las 6:30 de la mañana de ayer domingo en el Restaurante El Bosque, ubicado contiguo a la parte sur de Enel central en Managua, donde además de herir al vigilante y de golpear al jardinero, se llevaron una camioneta Nissan doble cabina, celeste, placas 101-220 y una pistola.
La Policía de Managua desplegó horas después un dispositivo de búsqueda de la camioneta y de los tres asaltantes. Las patrullas los buscaban en las calles de Managua y los agentes de los retenes de las salidas de la ciudad estaban alerta para retener al vehículo.
A pesar de los 2,500 agentes que vigilan las calles de la capital como parte del dispositivo nacional Plan Playa, los delincuentes se esfumaron con todo y la camioneta dentro de la capital. El asalto fue denunciado hasta a las 10:00 de la mañana, casi cuatro horas después, lo que imposibilitó encontrar el vehículo y capturar a los delincuentes.
El capitán Luis Morales, de Investigaciones Criminales de la División Tres, dijo que la Policía no tenía pistas de los asaltantes ni de la camioneta. Los retratos hablados se estaban realizando con ayuda de las personas que sostuvieron contacto directo con los delincuentes, reveló el oficial.
Leonel Salas, supervisor de la Empresa de Vigilancia, Seguridad y Protección (Emvisep), dijo que tres policías entraron por una pequeña puerta de hierro del Restaurante El Bosque, por lo que el vigilante Emilio Cortés y el jardinero que estaba regando las plantas se confiaron.
Los agentes entraron diciendo que iban a hacer un registro, recorrieron el restaurante, pero de pronto dos de los agentes tomaron como rehén a Cortés y otro al jardinero que estaba regando las plantas.
Cortés quiso resistirse, a pesar que lo amenazaban con una navaja, pero uno de los delincuentes le hizo una cortadura en la mano derecha y seguidamente lo despojó de su pistola Smith and Wesson y con la cacha del arma le golpearon la cabeza, causándole cuatro heridas.
Mientras que otro de los delincuentes ordenó al jardinero que se acostara boca abajo en tierra y comenzó a darle patadas en el cuerpo, mientras que el capitán de los meseros y tres meseros más estaban observando, sin protestar. Además, éstos tampoco fueron increpados jamás ni lastimados por los delincuentes, declaró Salas.
Cuando los delincuentes estaban por retirarse, porque no encontraron el dinero de las ventas de la noche anterior, que era el objetivo del asalto, llegó un familiar del dueño del restaurante en la camioneta Nissan doble cabina, por lo que también lo tomaron de rehén y lo despojaron de la camioneta en la que seguidamente huyeron.
Según Leonel Salas, los autores intelectuales del asalto están dentro del restaurante o por lo menos varios de ellos son cómplices, porque nadie podía saber que el dinero de las ventas de la noche anterior queda guardado en el restaurante y que al siguiente día es llevado a otro sitio o al banco.
LO DURMIERON CON UNA GASEOSA
Otro vigilante de la misma empresa fue víctima del robo de su pistola al aceptar una gaseosa a un desconocido que se le acercó al sitio donde él vigilaba: la empresa Kodak de Villa Flor Sur.
El vigilante se durmió porque la gaseosa tenía algún somnífero, lo que fue aprovechado por el delincuente para despojarlo de su pistola. La denuncia del robo fue hecha en la Policía de la División Seis.