- Los rendimientos productivos de esta hortaliza en Chinandega son de 300 a 350 quintales por manzana
- La siembra bajo riego y en estas condiciones climáticas ha permitido disminuir la incidencia de plagas en el cultivo
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
El cultivo de hortalizas ha proliferado en el país y son ya varios los productores que están experimentando la siembra de estas especies, inclusive en épocas y climas en donde habitualmente no se siembran. Éste es el caso de la producción de cebolla en el departamento de Chinandega.
Carretera a El Guasaule en el kilómetro 132 y medio en el departamento de Chinandega está ubicada la Finca hortícola “Aldo Dubón”, perteneciente al orfanato Hogar del Niño, en donde han puesto a trabajar nueve manzanas en cultivos de hortalizas. La finca, propiedad del orfanato, es dirigida por el padre Adelino Fossa, cura de origen italiano que estableció esta institución en 1960 y que hoy está trabajando en la diversificación de esta finca a través de la horticultura.
Romeo Munguía, ingeniero agrónomo a cargo de algunos de los proyectos de cultivos de hortalizas que está desarrollando el Hogar del Niño, explica que luego de la experiencia adquirida en la producción de cebolla en el Valle de Sebaco, trasladó sus conocimientos a este departamento, tomando en cuenta que la cebolla no había sido explotada en esta finca.
“Iniciamos con la siembra de 1.1 manzana de cebolla en noviembre del 2001 y lo hicimos utilizando el riego por goteo obteniendo buenos resultados”, agregó.
RENDIMIENTOS SE MANTUVIERON
Munguía explicó que a pesar que el clima en Chinandega posiblemente no sea el más idóneo para el cultivo, no han tenido ninguna diferencia en los rendimientos productivos que se obtienen en el Valle de Sébaco.
Según estudios realizados por el técnico, señalan que los rendimientos productivos de cebolla en Chinandega, son de 300 a 350 quintales por manzana. Muy similares a los resultados que se obtienen en el Valle de Sébaco.
“Luego de que vimos los excelentes resultados en nuestra primera cosecha, iniciamos la segunda. Inclusive vamos a poder cosechar en los meses de mayo, junio y julio, época en que Nicaragua no produce cebolla sino que tiene que importarla”, dijo Munguía.
Hay que señalar que este proyecto está practicando en pequeños lotes, en donde les ha dado buenos resultados. Aunque la idea, según el técnico, es poder llegar a sembrar hasta tres manzanas.
Este tipo de siembra de cebolla bajo riego y en estas condiciones climáticas ha permitido disminuir la incidencia de plagas en el cultivo.
La siembra de cebolla en esta finca hortícola puede ser utilizada como un cultivo de rotación (que se siembra cuando otros no se pueden sembrar) con las solanáceas, como las chiltomas y tomates por ejemplo.
LA CEBOLLA ES AFRODISÍACA
A la cebolla se le atribuyen propiedades medicinales, diuréticas, digestivas y antirreumáticas e inclusive es considerada afrodisíaca.
La cebolla es una especie bianual cuyo cultivo se practica desde la antigüedad. Originaria de Asia, hoy se cultiva ampliamente en todo el mundo como especie anual.
De la cebolla se consumen sus bulbos frescos en conserva o deshidratados. Normalmente requiere temperaturas bajas, contrario al clima existente en Chinandega, en donde han logrado establecer el cultivo bajo riego.
Para caracterizar los cultivos comerciales de cebolla se tienen en cuenta caracteres morfológicos, como el tipo de follaje y la forma, dimensiones, color y consistencia del bulbo. Además otros aspectos como su precocidad, su capacidad de conservación y su sabor, entre otras cosas.
Habitualmente la cebolla resiste el frío y necesita temperaturas altas y días largos para dar lugar a la formación y maduración de los bulbos. La temperatura óptima para el crecimiento normalmente se ubica entre los 12 y los 23 grados centígrados.
En condiciones normales y no como las que se presentan en el proyecto de Chinandega, el riego se aplica durante la plantación o justo después, esto para favorecer el arraigo. A partir de entonces la secuencia de riegos dependerá del cultivo y de la zona. Aunque según los especialistas se debe de procurar que haya una humedad constante, pero sin llegar al encharcamiento.