Alina Lorío L.CORRESPONSAL/NUEVA [email protected]
Autoridades municipales y de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) ven venir una de las crisis más severas de agua en el departamento de Nueva Segovia, debido a los despales indiscriminados de los bosques de pino afectados por la plaga del gorgojo descortezador y las prolongadas sequías que se han vivido en los últimos años.
En Ocotal, Luis Manuel Marchena, gerente de Enacal, reveló que el Río Dipilto, la única fuente de abastecimiento de agua para la ciudad, está bajando considerablemente su caudal, que de continuar así, el racionamiento de agua potable para los 35 mil ocotalianos a partir de mediados de abril es prácticamente un hecho.
El Río Dipilto tiene destruido su cauce a raíz del huracán Mitch y por las grandes cantidades de arena que ahora alberga en su lecho, las aguas se han profundizado y su caudal es cada vez menor. A eso se le agrega que por las características del verano, los ciudadanos recurren al uso exorbitante del valioso líquido.
En la actualidad, el derroche de agua ha provocado en Ocotal desabastecimiento en algunos barrios de la periferia o zona alta de la ciudad, sobre todo en las horas pico de calor.
Marchena dijo que “aunque todavía estamos captando en la Presa La Cabaña toda el agua que baja de Dipilto, la dimensión del caudal no logra que el río continúe su curso normal y prácticamente desaparece al pasar por la ciudad”.
La cantidad de agua normal que la presa capta son 16 pulgadas (l,500 galones por segundo), pero si se reduce esa cantidad, que es la tendencia en el verano, el racionamiento de agua a los ocotalianos es un hecho a partir de mediados de abril.
MENOR CANTIDAD DE AGUA EN EL JÍCARO
En el municipio de El Jícaro, la Comisión Municipal de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres Naturales indica en un comunicado que se han reducido en un 50 por ciento las aguas disponibles para consumo humano, debido a las quemas, sequías más prolongadas, la profundización de las aguas subterráneas y la destrucción de las cuencas de quebradas y ríos.
Luis Sarantes, alcalde de El Jícaro, detalló que casos como el de la comunidad Sabana Grande, con más de dos mil habitantes, la fuente de agua se ha secado. La presa que antes percibía 30 mil galones de agua diario, ahora apenas logra almacenar 1,500, obligando al racionamiento y abastecimiento de agua sólo en horas de la noche.
En Sabana Grande se secaron los pozos, producto de los despales para parar el avance de la plaga del gorgojo descortezador del pino.
Problemas similares con el agua se registran en comunidades como El Natoso, Guanacastillo, El Espino, Las Conchitas, Las Sardinas, muchos de ellos lugares considerados secos entre las 73 comunidades del municipio.