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A sólo dos kilómetros de Las Playitas (70), se encuentra la entrada a la enigmática y paradisíaca Laguna de Moyuá, ubicada a la izquierda de la Carretera Panamericana y frente al caserío de la comunidad Puertas Viejas.
Esta laguna tiene 5.70 kilómetros cuadrados de superficie y en ella existen varias pequeñas islas que embellecen el paisaje y sirven de refugio a muchas especies de pájaros acuáticos.
Don Julián N. Guerrero, en su “Diccionario Nicaragüense” escribió que “esta pequeña laguna y las de Las Playitas, se han considerado como vestigios dejados por la corriente del Río Grande de Matagalpa, pues según versiones geológicas muy antiguas, este río desembocaba con su inmediato hermano el Río Viejo, en el Lago Xolotlán o de Managua, pero movimientos sísmicos del vecino Volcán “Güisisil” y enormes levantamientos terráqueos, obligaron al Río Grande de Matagalpa a “torcer” su curso hacia el oriente y el Océano Atlántico, forzándolo a un curioso ascenso de mil pies, desde el llano de Sébaco hasta la montaña La Picota, en el municipio de Terrabona.
Pero lo más interesante del misterio que rodea a la Laguna de Moyuá, son los relatos que hablan de que bajo las aguas esta laguna tuvo su asiento el primitivo y más antiguo pueblo de Sébaco, siendo sepultado por cataclismos volcánicos provocados por el Volcán “Güisisil”, y cubierto tiempo después por las aguas abandonadas del viejo curso del Río Grande de Matagalpa y los deslaves acuosos de las colinas vecinas.