Orlando [email protected]
Alrededor de la laguna, todos los días, decenas de pobladores toman sus pequeños botes de madera y surcan sus aguas para ir a pescar los suculentos guapotes y mojarras que luego venden por “piña” a los viajeros, o los preparan fritos o al “ajillo”, como lo hace doña Anita Leonor Vega, propietaria del comedor Treminio, que por sólo 25 córdobas le ofrece un guapote mediano con su arroz y ensalada.
Don Humberto Treminio, esposo de doña Anita, cuenta que durante quince años él pescó y vendió en la carretera los famosos guapotes de Moyuá, pero hace menos de un año decidió abrir un comedor que tiene como especialidad de la casa el pescado frito de la laguna.
Treminio explicó que la laguna tiene bastantes peces porque la mayoría pesca con anzuelo y pocos con tramallo. Pero lo mejor de todo es que este pescado es muy sano porque a esta laguna no le cae ninguna vertiente de agua contaminada, tampoco hay lavaderos de ropa ni bañaderos, pues la gente sólo llega a pescar o a probar el pescado frito de su comedor.
Pero no sólo de la pesca vive la población, sino también de la siembra de granos básicos y de hortalizas que siembran en la orilla de la costa de la laguna.