Encastados gallos se jugarán hoy en el IV Torneo Nacional de Gallos a realizarse en Los Altos de Masaya.

Gente de Gallos hoy en Altos de Masaya

¡Voy al gallo giro!… ¡500 para el pinto!… ¡800 al chile!… son los sonoros gritos, cuyo eco bañará los Altos de Masaya, en el famoso redondel, donde hoy se realiza el IV Torneo Nacional de Gallos en Nicaragua, evento considerado como la mejor celebración del IV Aniversario de la Revista “Gente de Gallos”, según su […]

  • ¡Voy al gallo giro!… ¡500 para el pinto!… ¡800 al chile!… son los sonoros gritos, cuyo eco bañará los Altos de Masaya, en el famoso redondel, donde hoy se realiza el IV Torneo Nacional de Gallos en Nicaragua, evento considerado como la mejor celebración del IV Aniversario de la Revista “Gente de Gallos”, según su director, Mario Tapia Ramírez

Tatiana Rothschuh A. [email protected]

Al mejor estilo del “Palenque”, en la arena de pelea, apreciarán hoy a partir de las una de la tarde, el mejor girazo y volando a ras del suelo, con la navaja cortante para acabar con su adversario, más de 100 peleas de gallos, propiedad de galleros profesionales nicaragüenses, hondureños, guatemaltecos y también de nicas residentes Miami, Estados Unidos.

Como los gladiadores de la antigua Roma, en esta espectacular pelea, los gallos se baten hasta morir, mientras los galleros enardecidos animan a sus animales hasta ver ultimadas sus agallas. Besos, la señal de la santa cruz, respiración boca a boca e insalivación, se observa en lo que representa un ritual o una entrega total hacia el gallo. Gritos de júbilo arrancará entre los espectadores el vencedor, cuyo dueño se echará al bolsillo las apuestas.

Y es que en ese redondel, gallos y galleros, representan el completo binomio que desafía la muerte, pues en este juego media la navaja, el dinero y hasta los bienes personales. Apostadores, castadores y entrenadores, son actores protagónicos de estas peleas para la fanaticada.

PROMOCIÓN TURÍSTICA

Mario Tapia, el promotor de “Gente de Gallos”, la Revista que sacó sus “espuelas”, un día como hoy, valora las peleas de gallos como un deporte nacional, “No hay pueblo en Nicaragua donde no haya una gallera”, indica, al sugerir la promoción turística de este deporte.

Tapia Ramírez considera que la publicación que él redacta, edita, diseña y mercadea ha llenado una necesidad en la vida histórica-cultural de los pueblos, pues como sus lectores apreciarán, no sólo se escriben artículos sobre gallos, sino también exalta las fiestas patronales, a personalidades ilustres, costumbres, regionalismos, entre otros.

El reconocido reportero gráfico y gallero profesional, que dice llevar en su sangre la herencia ancestral del gallero de cepa, manifiesta sus expectativas por este torneo para el aporte cultural, social y económico de este sector de la vida nacional.

Para Tapia, los esfuerzos que realizan los galleros profesionales para disputarse la victoria en este torneo se pondrán a prueba. Allí veremos el “ojo clínico” del gallero que ha sabido seleccionar entre el gallinero, al semental con casta, coraje, estructura física, vivacidad y fortaleza.

Sin dudas que esos atributos de ese pequeño e intrépido animal han permitido en difíciles peleas, granjearse trascendentales victorias. Habrá de recordarse al “Rulo”, una excelencia en gallo que ganó 14 peleas en los años 60. Era de don Rolando Urcuyo, de San Marcos, Carazo, y la “Bestia”, entre otros.

Así que, según Tapia, “no hay mitos que valgan como la pluma, la luna o el color, un buen ennavajador y un buen filo de navaja”, bastan para alcanzar la victoria.

«PALABRA DE GALLERO»

Una vida dedicada a los gallos, más que a la especialidad fotográfica ha llevado a Mario Tapia Ramírez, a afirmar vehementemente que “el deporte de gallos es de caballeros”, pues para el gallero la palabra empeñada tiene mucho valor, “es un acto sin contrato, testigos, en la que basta la “palabra de gallero” para cumplir con lo acordado”.

Tapia no desestima las tragedias ocurridas en la arena de pelea, pero a su juicio se han producido casos aislados y no en los galleros, más bien en espectadores o apostadores.

Quien figurara en los años, 80 y parte de la década de los 90 como uno de los cotizados reporteros gráficos de agencias noticiosas como la AP, Reuter, New York Times, y en medios impresos nacionales como Barricada recuerda de su época, los jugosos ingresos que le permitió por ejemplo, invertir en los gallos hasta 20 mil dólares.

Y no es para menos, las castas que han introducido los galleros nicaragüenses han dado gloria a los Urcuyo Maliaños, Kontorovsky, Sacasa, Abaunza, Gutiérrez, Acevedo, Argüello, Zamora, Cabrera, Salguera, Duvis, López, Pataki, Matus, González y otros.

Una sabia enseñanza ha derivado de la experiencia gallística en Mario Tapia, “en este deporte no hay distingos de raza o casta social: igual que en una mesa te sientas con un humilde gallero, lo haces con el más encopetado”.  

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