- “Para qué el gasto de 80 millones, si no va a servir para nada”, dice Argüello Poessy
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El presidente de la Contraloría, Francisco Ramírez, dijo que sería “fatal” para la entidad fiscalizadora que desde la Asamblea Nacional se impulse una nueva ley orgánica de la CGR, que cercene todas las facultades que ahora tiene, tal y como respondió el presidente del Parlamento a un cuestionario que los contralores le enviaron.
“Nosotros consideramos que esas expresiones están en contra de la Constitución Política y que serían fatales para esta institución”, expresó Ramírez.
Alemán hizo saber a los contralores que él piensa que no debe existir el irrestricto acceso a todas las operaciones que realizan las entidades y servidores públicos, en razón que rompería disposiciones constitucionales que garantizan la confidencialidad y privacidad del ciudadano, además que para hacerlo es necesario recurrir a una autoridad judicial, única facultada para ello.
Sin embargo, los contralores quieren que Alemán les repita las respuestas para estar seguros de que ésa es su opinión, misma que les fue transmitida por el director jurídico de la Asamblea Nacional, Antonio Morgan Pérez, razón por la cual le enviaron una carta solicitándole que confirme lo que dice la carta de Morgan.
RAMÍREZ DICE QUE RENUNCIARÍA
“Queremos que él nos confirme si es cierto”, dijo Ramírez.
“Una actitud como ésta de querer eliminar la Contraloría no la habíamos tenido nunca”, externó el presidente de la entidad fiscalizadora.
Ramírez llegó incluso a decir que estaría dispuesto a renunciar a su cargo en caso de que una nueva Ley de la Contraloría los deje sin facultades de investigar.
Por su parte, el contralor Guillermo Argüello Poessy, sostuvo que si ésa fuera la forma de pensar de Alemán sería muy preocupante para la Contraloría.
“Eso, unido a otras circunstancias me llevan a pensar que debemos buscar un cierre ordenado de esta institución. Si esta institución ya no puede imponer sanciones ni administrativas, civiles, ni presunciones de responsabilidad penal, no hay razón para que el pueblo nicaragüense mantenga una entidad que cuesta 80 millones de córdobas, cuando no va a servir para nada. ¿para qué vamos a estar aquí?”, expresó Argüello.
Aunque el contralor no está convencido de que Alemán piense así, dijo que están dispuestos a dar la batalla en la Asamblea Nacional para defender la institucionalidad de la Contraloría.