- Dijo que las denuncias de abuso sexual a menores por parte de curas, establece una “sombra de sospecha”
AP
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Juan Pablo II dijo ayer en referencia a los casos de abusos sexual de menores por parte de ciertos sacerdotes, que el “grave escándalo” ha proyectado una “sombra de sospecha” sobre la totalidad de la Curia.
En su alocución anual a los sacerdotes de todo el mundo, el Papa dijo que “como sacerdotes estamos personal y profundamente afligidos por los pecados de algunos de nuestros hermanos que traicionaron la gracia de la ordenación”.
Agregó que esos sacerdotes sucumbieron “a las formas más odiosas el misterio de la maldad”.
El obispo de Roma reconoció que “ha sido causado un grave escándalo, con el resultado que ha sido proyectada una sombra de sospecha sobre los otros valiosos sacerdotes que cumplen su ministerio con honestidad e integridad y con frecuencia con auto sacrificio heroico”.
Juan Pablo dijo que la Iglesia “muestra su preocupación por las víctimas e intenta responder con verdad y justicia a cada una de esas penosas situaciones”.