- Organismos ambientalistas marcharán mañana en el vecino país, en protesta por la concesión a la empresa minera
- El proyecto estaría ubicado a cinco kilómetros del río San Juan y contaminaría suelo, aire y agua de nuestro territorio
José Luis GonzálezCORRESPONSAL/RÍO SAN [email protected]
Organismos ambientalistas radicados en río San Juan se oponen a la explotación de oro a cielo abierto, en la comunidad Las Crucitas, fronteriza con este departamento, cuya concesión fue aprobada recientemente por el presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez.
La Unidad Técnica Ambiental del Marena, el Comité Transfronterizo ADOC y la Fundación para la Conservación y Desarrollo del sureste de Nicaragua, Fundación del Río, entre otros, elaboraron un comunicado reafirmando su rechazo a la decisión que afecta directamente al río San Juan y la biodiversidad de la zona transfronteriza de nuestro país con Costa Rica.
El documento será enviado al vecino país con las mejores disposiciones de cordialidad para encontrar una salida favorable a la decisión que afecta los recursos naturales de la región, informó Antonio Ruiz, director ejecutivo de Fundación del Río, en el municipio de San Carlos.
Indicó que esta explotación de minería a cielo abierto en la región de Las Crucitas afecta directamente la zona verde del departamento de Río San Juan.
TICOS TAMBIÉN SE OPONEN
Algunos organismos ticos también se oponen a la decisión de su presidente. Mañana viernes 22 de marzo, a las 9:00 a.m., el Frente Norte de oposición a la minería de oro a cielo abierto en Costa Rica, efectuará una marcha de protesta para demostrar al gobierno el total rechazo a la decisión que pone en riesgo el esfuerzo de organismos ambientales, anunció Walter Gerardo Pérez Álvarez, representante del Frente Norte opositor, vía correo electrónico.
La marcha se llevará a cabo en El Cantón de Ciudad Quezada y participarán organismos e instituciones educativos de los países afectados, defensores de los recursos naturales, entre ellos, Fundación del Río, dijo Ruiz.
El Frente Norte opositor propondrá a los futuros candidatos a la Presidencia de la República en su país que firmen un documento en el cual se comprometan a no autorizar la explotación de oro, explicó.
SERIOS DAÑOS A LA ZONA DE RÍO SAN JUAN
Antonio Ruiz, advirtió que el proyecto minero “es una amenaza severa al ecosistema porque muy pronto veremos trastornos provocados por los desechos generados en la minería, tanto en la calidad del suelo, aire y agua”.
“El desastre ecológico será latente, es prioritario que la Cancillería de la República de Nicaragua esté alerta ante esta situación”, opinó.
Agregó que hoy jueves enviarán una carta formal a la Cancillería de la República ya que como fundación ambientalista se encuentran preocupados por la situación.
Bertha Marina Argüello, vicecanciller de la República expresó que desconocen el caso, pero investigarán para pronunciarse al respecto.
Ruiz indicó que esta situación de alarma internacional fue reportada a varios organismos y asociaciones que se oponen a este tipo de proyectos.
Pérez Álvarez, quien mantiene comunicación vía internet con la Fundación del Río, también considera que con este proyecto se pone en riesgo la zona más importante en el istmo centroamericano.
Esta región fronteriza forma parte del Sistema Internacional de Áreas Protegidas para la Paz, (Siapaz), entidad que tiene como escenario la gran cuenca del río San Juan, expresa.
La cuenca constituye la red hidrológica más extensa en Centroamérica, con un área de 40 mil kilómetros cuadrados.
Los territorios fronterizos que se verían afectados son aquellos situados al sureste de Nicaragua y parte norte de Costa Rica, los que abarcan un área superior a los 20,000 kilómetros cuadrados.
SOBRE EL PROYECTO MINERO
La concesión fue otorgada al proyecto minero Las Crucitas, Infinito, S.A. (IISA), de Costa Rica, para iniciar los trabajos de excavaciones en la comunidad Las Crucitas, a cinco kilómetros de río San Juan.
Esta concesión fue dictada por el gobierno tico de turno, el 17 de diciembre del año pasado y la resolución fue publicada el 16 de enero del 2002. Es una concesión por 10 años.
El proyecto minero costarricense tiene previsto sacar 4,000 toneladas diarias de mineral en un período de 350 días de operación.
La minería a cielo abierto utiliza de manera intensiva grandes cantidades de cianuro, una sustancia tóxica que permite recuperar el oro del resto del material removido.
Se cavan cráteres gigantescos que pueden llegar a tener más de 150 hectáreas de extensión y más de 500 metros de profundidad.