Tito Rondón [email protected]
He aquí la verdadera historia de la suspensión de los árbitros Luis González, Leonel Cajina y Ronald Pérez (que al fin quedó en que no trabajarían en algunos estadios, aunque anoche “El Garrobo” Ronald estuvo en Managua).
Los tres fueron asignados por la comisión técnica para trabajar el famoso juego de desempate entre Bóer y Granada al final de la primera vuelta, como parte de un contingente de seis buenos umpires, el sábado 23 de febrero.
Un ejecutivo del Granada se negó a pagarle a los jueces la totalidad de lo acordado con los representantes de los equipos, los cuales, de paso, nunca se interesaron mucho en el asunto.
En otras palabras, el Granada objeta no la calidad de los árbitros, sino pagarles muchos viáticos por proceder de ciudades relativamente lejanas como León y Chinandega.
Tristemente no se ha presentado a las últimas reuniones de la liga el que hasta ahora venía fungiendo como representante, Juan Rodríguez, un gran caballero.
Ni Feniba ni los directivos saben manejar el “ompayeo” (una razón más para que les pongan su “kinder”). Los únicos que saben son los de la comisión técnica, y tienen las manos atadas. Bueno, así es “Paisito”, como dice Manuel Guillén.
ES HORA DE ADIVINAR
Yo pensaría que la hora de dejar selladas las nóminas de los equipos sería el momento de reflexión obligada, porque ya no hay más cambios. Semifinales, la final, nada, los mismos jugadores.
Pues no. Es hora de seguir experimentando. No menos de cuatro novatos quedarán fijos en Primera División, den la talla o no la den. No entiendo; si eran tan buenos, ¿por qué no los pusieron antes en el roster?
Ya hemos visto que la necesidad desesperante de peloteros con experiencia ha hecho que los equipos firmen a veteranos con problemas físicos, como Darwin Gutiérrez (San Fernando, está muy bien) o Freddy Corea (Chinandega, aguanta tres innings).
Pues bien, el Estelí firmó al lanzador Ángel David Landes (por Randy Johnson, digo, Leonel Machado, y a Wilmer Rayo por Carlos Obregón), y el San Fernando a Fernando Marín, un camarero arruinado por la regla de los menores (fue cuarto bate juvenil), quien sustituye a Freddy García (cuya partida es un misterio, cinco ponches o no cinco ponches).
Los chavalos nuevos son Lester Acuña y Neville Vega del Granada (junto a Manuel López entran por Darrell Campbell, Leonel Guadamuz y Eddy Chavarría, el único ambidextro).
Norman López, del León sustituye a Héctor Aráuz, se dice de él que es perseguido por los Astros de Houston, y Diego Silva del Chinandega por Miguel Ángel Vallecillo.
Los chinandeganos también inscribieron a Olman Rostrán por William Juárez, quien tiene que partir en dos o tres semanas a Estados Unidos.
El Bóer recontrató a Bayardo Gadea (por Aurelio Barillas), quien ganó su juego en el Campeonato de Campeones de Managua el domingo pasado.