- Secretario de Estado reconoce advertencia a países que intentan obtener armas de destrucción masiva
AFP
WASHINGTON.- El secretario de Estado, Colin Powell, trató ayer de tranquilizar al Senado estadounidense luego de revelaciones de prensa sobre una revisión de la doctrina nuclear, asegurando que no hay un “cambio mayor” en relación con las posiciones de las precedentes administraciones.
Interrogado en una audiencia ante un comité senatorial sobre un eventual descenso del nivel de empleo de un arma atómica o sobre ataques nucleares preventivos, Powell aseguró que “no consideramos nada de eso”.
El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que no había en ese aspecto “cambio mayor en relación con las precedentes administraciones”, subrayando principalmente que el actual gobierno no considera romper la moratoria sobre los ensayos nucleares decidida por el gobierno del presidente Bill Clinton.
“No hay una nueva escalada”, afirmó, agregando que “la filosofía de la Administración y del presidente George W. Bush es continuar bajando de manera significativa el número de armas nucleares”.
Un informe sobre la “revisión de la doctrina nuclear” revelado por la prensa el fin de semana pasado, prevé planes de emergencia empleando armas nucleares contra China, Rusia y otros cinco países que oficialmente no las poseen —Irak, Corea del Norte, Irán, Libia y Siria— en represalia contra un ataque químico o biológico “o en caso de acontecimientos militares inesperados”.
Aunque intentó minimizar el alcance de ese informe, Powell reconoció que incluye una advertencia implícita a los países acusados de tratar de obtener armas de destrucción masiva nucleares, bacteriológicas o químicas.
“No nos parece mal que quienes buscan adquirir esas armas vean desde sus pequeños países, sus pequeñas capitales, que Estados Unidos tiene toda una gama de opciones, para disuadir en primer término y para defenderse y defender a sus amigos y aliados”, declaró.