Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
La Junta Liquidadora del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), intentó el jueves tomar posesión de una propiedad que pertenecía a la esposa del general Roberto Calderón, Martha Turcios, representante de la empresa Inversiones y Desarrollos Urbanos de Servicios S.A. (Indusa), quien debe al banco más de un millón de dólares.
Sin embargo, encontró algunas “dificultades” que le impidieron tomar posesión del bien inmueble.
“Nosotros estamos negociando con el Banic y no comprendemos su actitud. Ellos están actuando fuera del marco de la ley y por eso nos oponemos a eso”, dijo Marco Sándigo, abogado de Turcios.
La propiedad, que está ubicada en el kilómetro siete y medio de la carretera a Masaya, le fue adjudicada al Banic el primero de junio de 2000 por medio de escritura de “venta forzada” extendida por la juez primero civil de distrito de Managua.
La venta forzada tiene relación con una deuda que la esposa de Calderón, no pudo cancelar con la quebrada institución financiera, por lo que la propiedad le fue adjudicada al banco.
Al menos en dos ocasiones el Banic ha sido impedido de tomar posesión del bien inmueble por soldados del Ejército de Nicaragua, según confirmaron fuentes del Banco, que prefirieron el anonimato.
CASO ESTÁ EN INFORME BANIC
El caso de Inversiones y Desarrollo Urbano de Servicios (Indusa), y Martha Turcios Arróliga, aparecen en el Informe de Evaluación Financiera del Banic, elaborado por la firma de auditores Arthur Andersen, a solicitud del Banco Mundial en el 2000.
Según el documento en referencia, la Junta Directiva del Banic, presidida por Donald Spencer, aprobó un préstamo de 0.5 millón de dólares.
“Más tarde, entendemos que el gerente general Orlando Castro instruyó al oficial de crédito desembolsar otro 0.5 millón de dólares con vencimiento a 30 días. Este desembolso fue hecho sin la aprobación del Comité de Crédito y de la Junta Directiva. El dinero fue dado a Inversiones y Desarrollos Urbanos de Servicios”, precisa el informe Banic.
A la fecha de vencimiento, Martha Turcios presentó un cheque para el repago del principal con sus intereses y solicitó la renovación de este préstamo a corto plazo. El nuevo desembolso fue hecho antes de que el cheque del repago fuera canjeado; cuando lo fue, denegaron su pago por falta de fondos. Una vez que lo anterior fue detectado el deudor fue apremiado urgentemente a que honrara su pago.
Turcios pagó 600 mil dólares. “La señora Turcios prometió endosar un certificado de depósito de un millón de dólares. Este endoso nunca se llevó a cabo, y el expediente de crédito no indica el propósito original de este préstamo a la señora Turcios”, dice textualmente el informe.
BANIC BUSCA TERRENO
En horas de la mañana del pasado jueves, representantes del Banic llegaron al terreno ubicado en el kilómetro siete y medio de la Carretera a Masaya, ubicaron a sus vigilantes de la empresa Proservasa, para que cuidaran el inmueble.
Varias horas después se presentó a la propiedad el abogado, Marco Sándigo, identificándose como abogado del Ejército de Nicaragua y advirtiendo a los vigilantes que desalojaran el lugar, ya que si no lo hacían tendrían que usar la fuerza pública.
El cinco de marzo, la Junta Liquidadora del Banic integrada por Guillermo Lugo, Yalí Molina y Otoniel Ruiz, enviaron una carta al subcomisionado Sergio Gutiérrez, de la Estación V de Policía, pidiendo apoyo para la toma de posesión.
Sin embargo, Sándigo llegó al lugar acompañado de un policía que se identificó como el jefe de Seguridad Pública de la Policía del Distrito V para sacar a los vigilantes del Banic. El jefe de Seguridad Pública de ese distrito es Pablo Ávalos.
A las 12 de la noche del viernes, Sándigo se presentó con tres patrullas de la Policía que iban comandadas por el subcomisionado Víctor Betancourt, quien estaba de oficial superior de la Policía de Managua.